Es originario de Ecatepec, en el Estado de México; sin embargo, Johan Gómez, de 22 años de edad, está a punto de cumplir cuatro años en Oaxaca y justo cuando se decidió a emprender su proyecto personal, llegó la pandemia. Lejos de representarle un obstáculo, la contingencia sanitaria le trajo una nueva oportunidad.
“Empezamos ya hace como un año en este espacio y pues terminamos entrando en el punto del inicio de la pandemia, entonces los primeros dos meses pues estuvo bien, vimos que hubo avance en esto y pues nada más se vino la pandemia y todo se vino abajo, por así decirlo”, contó el joven emprendedor.
El valor agregado de la labor de Johan al frente de Mestizo, su restaurante, radica en que, por momentos y si la situación así lo amerita, él tiene que multiplicarse para satisfacer a los clientes que llegan hasta su negocio, ubicado en la calle de Libres, a un lado del periódico NOTICIAS, para deleitar su paladar.
“Afortunada y desafortunadamente, no se nos llenó mucho porque nuestros clientes son extranjeros, principalmente, entonces los locales pues sí venían pero era muy mixto, un 50/50, si se nos llenaba era 50% extranjeros, 50% locales, pero sí llegó el momento en el que habían tres, cuatro mesas y me encontraba yo solo pero al final se pudo, al final salió el trabajo”, afirmó.
Respecto a cómo sorteó la situación de la pandemia, al igual que muchos otros establecimientos. Johan en Mestizo tuvo que apegarse a los lineamientos establecidos por las autoridades; ello implicó reinventar su modo de operación.
“Nos tocó cerrar por ley, hubo restricción de horarios y demás, entonces pues dijimos ‘o cerramos o seguimos’, entonces a puerta cerrada estuvimos nosotros laborando, estuvimos repartiendo, estuvimos en redes, por teléfono, estuvimos ofreciendo nuestra comida y afortunadamente gracias a ese esfuerzo fue que podemos seguir ahorita”, declaró.
En ese sentido, también explicó que tuvo algunos contratiempos con los que tuvo que lidiar pero que, afortunadamente, logró sortear. “Toda la pandemia estuvimos con unos platillos específicos, entonces al principio sí funcionó pero pasando los meses y todo eso, la gente como que se empezó a aburrir y la demanda fue menos”, detalló.
La proeza de Johan
Llamaba la atención, hasta hace poco, ver el restaurante y ver siempre solo a Johan; entre comensales se cuestionaban cómo le hacía el joven para sacar adelante la chamba de todo un restaurante él solo. Sin embargo la cosa era muy distinta y él mismo lo explica.
“En realidad es una sociedad entre mi amiga y yo pero yo estoy laborando solito aquí. Afortunadamente ahorita hubo ya la posibilidad de contratar a alguien más, entonces ya tengo apoyo”, cuenta feliz porque, al menos, por estar solo y aburrido cuando no haya clientes ya no va a sufrir.
El futuro inmediato
Contrario a lo que podría pensarse, la pandemia trajo para Johan una nueva oportunidad de reinventarse y cambiar por completo junto con su restaurante, para el que incluso ya hay nuevo nombre.
“Nos llamábamos Mestizo, ahorita ya vamos a tener un cambio de nombre e incluso un cambio de carta. La nueva carta que estamos elaborando se va a basar tanto en desayunos típicos como en antojitos tanto de la Ciudad de México como de aquí de Oaxaca”, explicó.
Cabe señalar que, según comentó a NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca, ahora bajo la nueva normalidad espera seguir manteniéndose en el gusto de sus comensales.
“Pues creo que no vamos a dejar de seguir lo que son las reglas, vamos a seguir teniendo nuestro tapete, desinfectando a la gente y tratar de pues comunicarle más que nada a todos los clientes que nosotros estamos con esas normas para que también ellos puedan regresar con la confianza de que están aquí limpios, de que no va a haber algún problema de que lleguen con nada y se vayan con algo, más que con más antojo, claro”, concluyó.
Hasta ahora, mencionó, se tiene contemplado dentro del menú a los pambazos, los huaraches, los sopes, las gorditas de chicharrón prensado y demás antojitos.



