La creciente sofisticación de los ataques cibernéticos y las limitaciones presupuestales de las empresas están llevando al límite a los responsables de la ciberseguridad en México, señaló David Taboada, presidente del Consejo de Seguridad de la Información y Ciberseguridad (Consejosi).
Advirtió que los jefes de seguridad de la información (CISO, por sus siglas en inglés) enfrentan un panorama “mucho más hostil”, pues no sólo se compromete la seguridad de las organizaciones, sino también la estabilidad emocional de estos profesionales, por la presión a la que están sometidos.
Taboada indicó que, en los últimos cinco años, la amenaza de hackeos y filtraciones ha escalado de manera dramática, impulsada por el uso de inteligencia artificial, que permite a personas sin gran experiencia operar con la eficacia de expertos. “Lo que trasciende al público es realmente muy poco”, indicó al referirse a la magnitud del número de ataques cibernéticos que salen a la luz.
Además, dijo, los equipos de seguridad lidian con presupuestos limitados, márgenes de negocio reducidos y dificultad para reclutar talento altamente especializado.
Anotó que el sector de la ciberseguridad también enfrenta un déficit de profesionales. Aunque estudios globales como el de ISC2 estiman la necesidad de más personal para garantizar niveles adecuados de protección, refirió, las empresas mexicanas enfrentan obstáculos como falta de recursos, perfiles insuficientemente calificados y poca disposición de candidatos para aceptar sueldos competitivos en un mercado de alta demanda.
Subrayó que estas condiciones generan una presión constante sobre los jefes de la seguridad de la información, quienes combinan funciones ejecutivas y operativas, muchas veces liderando equipos incompletos o incluso trabajando solos en empresas más pequeñas. “El 65 por ciento de los CISO a nivel global estaría buscando renunciar, a pesar de que sus posiciones son bien compensadas”, señaló.
Para enfrentar este desafío, el Consejosi anunció una alianza con la organización australiana Cybermindz para poner en práctica programas en las empresas que ayuden a reducir el estrés y la fatiga cognitiva de los profesionales de ciberseguridad en México.
