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Tecnología trastoca la infancia

Foto(s): Cortesía
Redacción

Para los adultos, la pérdida de valores entre los niños y niñas es lo más lamentable en estos tiempos. El Día del Niño debería ser, dicen, para incentivar el desarrollo de los mismos pero con acciones dirigidas a mejorar su formación.


La coincidencia entre los entrevistados para este trabajo es una: todo se aprende en casa y por tanto, la principal responsabilidad de lo que son las nuevas generaciones son los padres y madres de familia.


Tecnología daña a nuevas generaciones


Tomás suspira al recordar su infancia, independientemente de la convivencia familiar que evoca, la libertad que gozó para jugar cuando niño le mueve sentimientos.


“Fue muy divertido, aquí era poca la gente con dinero, la mayoría éramos iguales; empezando por eso, antes nadie envidiaba a otros por tener más. Elaborábamos nuestros juguetes con lo que encontrábamos al paso y eso nos permitía echar a volar la imaginación”, comenta.



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Tomás nació en el barrio de Trinidad de las Huertas en la capital, en los tiempos en que toda la zona seguía siendo terreno de cultivo, ahí corría junto con sus amigos empujando el balón con una varita.


“Los niños de hoy ya no hacen eso, la tecnología en vez de ayudarlos los perjudica, ahora pelean por tener el mejor celular o esas cosas que conectan en la televisión y juegan; la carencia de límites en el uso de esos aparatos es resultado de la desatención de los padres, yo recuerdo como antes nos sentábamos en el solar de la casa con mis papás y nos platicaban historias, ahora ya ni se hablan creo”, expresó Tomás.


Agregó, que en la actualidad los niños tampoco leen, los cuentos pasaron de moda y fueron desplazados por los videos que, sin censura alguna, miran a todas horas en el celular.


Tecnología, herramienta incómoda


“Y en esos videos, miran muchas cosas que fomentan la falta de respeto hacia sus mayores, por un lado eso y por el otro, los famosos derechos humanos que a mi juicio solo sirven para alcahuetear las malas conductas”, concluyó.


En coincidencia, la profesora Dominga Escobar Luis, reconoció que la tecnología rebasó los límites e incluso, el propio profesorado se encuentra desactualizado a grado de excluir el tema de las aulas.


Profesores rezagados


“Aunque los profesores solo tenemos una parte de responsabilidad, preferimos cumplir con el patrón y no con los alumnos, es decir, permitimos que el papá midiera la capacidad a través de la calificación y no por la formación integral del alumno y ello es porque la formación docente tampoco está al nivel de los nuevos tiempos”, dijo.


Tras coincidir que los anteriores tiempos siempre fueron mejor para la infancia, señaló que de la deficiencia en la educación y formación de las nuevas generaciones son responsabilidad del gobierno, el magisterio pero sobre todo la familia y la sociedad.


“No logramos aprender a vivir en convivencia ordenada con el desarrollo tecnológico, quisimos combatirlo excluyéndolo del hogar y la escuela pero hoy, el niño lo busca en las calles porque, además, en Oaxaca no hay espacios de recreación para el sector infantil”, manifestó.


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Aquella libertad de que gozaron Tomás y Dominga en su infancia, la añora la mayoría de personas en Oaxaca y el país; como lo hace Eloy, aseador de calzado del Paseo Juárez el Llano.


Él añora también el respeto que antaño evidenciaba la buena educación y atención que procuraban los padres de familia para con sus hijos.


“Dicen que los niños como los arbolitos, sino les ponen una varita crecen chuecos, ni debemos quejarnos porque ellos no nacen rebeldes, ni groseros; ellos son reflejo de sus padres. Antes salías de tu casa a jugar con los vecinitos, ahora corren enormes riesgos y por si fuera poco, ahora ves jóvenes que van juntos juntos pero ni se hablan entre ellos porque vienen metidos en el celular”, indicó.


Pero, lo peor para Eloy es mirar como le faltan el respeto a sus padres o a las personas de la tercera edad.


“Se acabó la unión familiar, los principios y tristemente la seguridad que había en las calles para que las niñas y niños salgan a jugar como lo hacían antes, las autoridades deberían dejar de hacer festivales donde se gastan mucho dinero, para usarlo en la formación responsable de los niños y niñas, así como para fomentar la unión familiar y el control en el uso de la tecnología”, finalizó.

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