Después de casi un año en que iniciaran los trabajos de introducción de drenaje en el margen derecho del río Atoyac, a la altura del fraccionamiento Las Palmas, las condiciones no han variado del todo y, aunque ya se abrió el paso al tránsito vehicular, la inconformidad social continúa, dadas las condiciones en que se encuentra la vía.
Se roban tapas de registros
Por lo menos unos 15 registros que conducen al drenaje ubicado debajo de esa carretera fueron robados y al momento, ninguna dependencia ha puesto atención en ello, lo que representa un peligro para conductores de vehículos y motociclistas.
En el momento en que se realizaba este reportaje, pudimos constatar el peligro que son los agujeros sin tapas de la red de drenaje en cita, al ser testigos de la caída de un motociclista.
“Son los drogadictos que deambulan por el mercado, a mí ya me tocó verlos, lo hacen para venderlas y comer o comprar su vicio; no solo se han llevado eso, también lo han hecho con la malla ciclónica que protege los predios junto a lo que fue Triplay”, dijo Gerónimo Gutiérrez.
En ese sentido, Reynaldo, conductor de un mototaxi que circula por el lugar, comentó que el mayor peligro se presenta por las noches, pues ese tramo carretero está totalmente oscuro, lo que sumado al hurto de las tapas, las condiciones del pavimento y la poca vigilancia, la convierten en una zona de alta inseguridad.
“Ya se han caído varios en los hoyos y uno se pregunta si solo fue el robo de las tapas o es parte de un plan para que por las noches asalten; esta carretera, desde siempre ha estado en el olvido y las autoridades deben hacer algo antes que ocurra una desgracia, porque por aquí hay conductores que pasan también a altas velocidades”, comentó.
Maltrato a la carpeta asfáltica
De acuerdo con los vecinos de la zona, la acción realizada por el Gobierno Estatal quedó inconclusa, debido a los adeudos que se tienen con la empresa ejecutora de la misma, de la que desconocen nombre y propietario.
Arnulfo Méndez, cuya vivienda se encuentra en inmediaciones de San Juan Chapultepec, indicó que esa versión la confirmaron cuando luego de la introducción del tubo que iniciaron en febrero de 2018, los trabajadores solo taparon los huecos donde abrieron y no volvieron a pavimentar.
“Aquí, los carros se maltratan mucho; un buen tramo del carril que va hacia el puente Porfirio Díaz tiene la mitad de pavimento, de tal suerte que los vehículos pasan a desnivel y se maltratan, sin contar que debajo del citado puente la situación es la misma; esta vía que es muy importante para la conexión alterna con Xoxo, está destrozada y abandonada”, señaló.
Mercado de pétreos
Aunque se abanderó como un protector de la margen del río, Eloy Hernández es uno de los 10 vendedores de pétreos que se instalaron en las Riberas del Atoyac, bajo el argumento de que las autoridades se lo permiten porque limpia el área; su plan es apoderarse y cerrar parte de la franja.
“Ya voy a cerrar aquí para proteger, llevo cinco años y primero Conagua me daba el permiso, pero ahora es el Ayuntamiento que no creo que nos quite porque somos muchos y no hay fuentes de empleo; nos encargamos de limpiar lo que la gente deja como muladar”, dijo.
Y en efecto, el área que ocupa para la exhibición y venta de arena, grava y piedra que manifestó acarrear desde San Lorenzo Cacaotepec, se encuentra limpia de desechos que la gente acostumbra depositar y por la que incluso, dice, ha recibido amenazas.
Sin embargo, el resto del tramo no corre la misma suerte y se ha convertido en un tiradero a cielo abierto.
Una obra interminable
La obra de drenaje sanitario que se iniciara en el primer trimestre del año pasado y que junto con otras acciones fuera anunciada por los Servicios de Alcantarillado y Agua Potable de Oaxaca (SAPAO), ha representado un castigo para peatones, vecinos y conductores que circulan por el lugar.
Fueron casi nueve meses los que estuvo interrumpida la circulación de vehículos; en aquel entonces, los vecinos del Fraccionamiento Las Palmas elevaron un enérgico llamado a las autoridades, a fin de que apresuraran los trabajos que por varios meses estuvieron detenidos.
