En días pasados, el Episcopado Mexicano anunció la suspensión de una serie de eventos religiosos que se llevan a cabo en todo el país, en el marco de la Semana Santa.
En Oaxaca no fue la excepción y celebraciones como la Samaritana y algunas procesiones fueron suspendidas, tras un mensaje emitido por el gobierno del estado en el que anunciaba la cancelación de cualquier tipo de evento masivo.
Esta medida causó sorpresa entre los feligreses, pues aunque coincidieron en que aplauden el hecho de priorizar la salud de la sociedad en general, no ven justa la cancelación de eventos en los que se congregan para fortalecer y reafirmar su fe.
“Pues a mí me parece muy mal, porque es cuando más tenemos que estar cerca de Dios y pedirle que nos ayude, que nos proteja”, aseguró la señora Lourdes Velasco, quien acudió a la basílica de la Soledad a dar gracias por un día más de vida.
Y lamentó que haya sido en vísperas de la celebración de la Samaritana y la Semana Santa cuando el brote del COVID-19 haya alcanzado su punto álgido.
“No, pues está muy mal; yo, a mi pensar, está muy mal, porque es cuando nosotros, pues acompañamos a la Virgen, acompañamos al Señor. Por cosas religiosas debemos de estar más cerca para que el Señor nos ayude”, dijo.
"Solo Dios sabe lo que va a pasar"
Por su parte, la señora Patricia Hernández, quien acudió a la iglesia del Carmen Alto, se dijo triste porque esta pandemia mundial afectó también el rubro de la fe de los devotos.
“Pero aunque nos prohíban o hayan dicho que no se hagan las fiestas, pues uno no puede dejar de venir a la iglesia. Ahora es cuando más hay que venir a pedir, a rezar, a encomendarnos a Dios porque solo él sabe lo que va a pasar”, señaló.
Sin embargo, coincidió en que las medidas del gobierno, y en este caso de las autoridades eclesiásticas, son correctas si se implementan en favor de salvaguardar la integridad de los creyentes, pese a que afecten otros rubros, como el turismo.
“Pues sí, está bien por los niños y por los abuelitos, pero también está grave, porque además Oaxaca es turístico y sin esos eventos, pues se pierde un poco el dinero que se gana con la visita de los extranjeros”, acotó.
Hay fe e incertidumbre
La iglesia de La Sangre de Cristo luce desolada y solo hay una persona que, con lágrimas, acudió para buscar paz en su alma. Es la señora Sabina López, que en medio de toda esta crisis epidemiológica, solo puede ‘agarrarse de Dios’.
“Es precisamente ahorita lo que estaba yo preguntando a Dios, ¿qué está pasando en estos tiempos?, ¿por qué hay tanta maldad?... tanta cosa que no sabemos que hasta nos privan de nuestros actos religiosos. Ahorita ya mucha gente está muriendo por esa pandemia, según… dicen que todo es político, según que Estados Unidos incubó el virus y lo mandó para China… salen y dicen tantas cosas que uno ya no sabe qué creer”, mencionó.
En ese sentido, la señora Lourdes Velasco coincidió con doña Sabina y manifestó su incertidumbre por la época que se vive en el mundo actualmente.
“La verdad yo creo que son cosas políticas, pienso yo, y deben de ver que no porque faltemos a esto nos vamos a salvar. Si de Dios está, bien, nos puede tocar, pero si le pedimos a él que nos ayude, nos ayuda, nos protege”, dijo.
También doña Patricia se mostró triste porque asegura que, aunque lo nieguen, la medida minó un poco su ánimo.
"No sabemos si esté la enfermedad"
“Se dicen muchas cosas, pero realmente no sabemos si aquí en Oaxaca esté esa enfermedad; ahorita ya fue esto, la Samaritana, las procesiones, la Semana Santa… a ver si al rato no nos dicen que ya de plano no podemos ni salir. Esperemos que no… y aunque sea así, yo no dejaría de venir (a la iglesia)”, señaló.
Finalmente, la señora Sabina manifestó su confianza en que la situación por la que atraviesa la sociedad mundial, con la ayuda de Dios, cambiará para bien.
