Mientras la Sección 22 del SNTE define la fecha de inicio de un paro de labores, padres de familia de diversas escuelas amagaron con expulsar a profesores que falten a dar clases a sus hijos.
Ayer aparecieron cartulinas en accesos principales de por lo menos dos escuelas de la capital en rechazo a la determinación de los profesores y advirtieron que exigirán se aplique la ley contra los paristas.
Este sábado, el magisterio oaxaqueño, en su asamblea estatal, concretará la fecha, 21 o 28 de mayo, para estallar la huelga que forma parte de las acciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en busca de presionar el diálogo con la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública.
Sin embargo, en Oaxaca existen posturas divididas entre padres de familia que respaldan a los profesores y los que rechazan se siga utilizando esta medida como forma de “chantaje”.
Hay que recordar que debido a los constantes paros, en la entidad surgieron la Sección 59 del SNTE y recientemente el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM), ambos escisiones de la Sección 22, y representan una opción para los padres de familia.
Piden despidos
Francisco Jiménez con un hijo en la escuela primaria Basilio Rojas sostuvo que año con año, en mayo, se padece el “cáncer” que son los paros educativos, por lo que exigió a las autoridades educativas se aplique la ley sin titubeos.
El padre de familia indicó que no están en contra de las demandas del gremio educativo, pero sí que se afecte de manera directa al más de un millón de estudiantes.
Apeló al diálogo entre las autoridades educativas y los líderes sindicales para lograr coincidencias, pero de no ser así: “como trabajadores estamos sujetos a un contrato y obligaciones si no se cumplen con las horas o no se llega a realizar como debe de ser se rescinde el contrato”.
De su lado José López, padre de familia, sostuvo que como consecuencia de las suspensiones escolares por fenómenos naturales, existe un retraso en la cobertura de los programas educativos, por lo que suspender clases daría “el tiro de gracia” al programa escolar.
Detalló que los docentes han recurrido a tareas excesivas para compensar los días que se han suspendido a lo largo del ciclo escolar, porque incluso no están dando clases como debe de ser. "Los niños no tienen la culpa, por eso si no quieren dar clases den paso a otra gente".
