Quiero que en esta ocasión conozcamos un poco del ángel de la Abundancia. Nuestro sentido de la abundancia procede de la experiencia de
la bondad del Universo; cuando reclamamos nuestro mayor júbilo, el mundo parece responder milagrosamente; advertimos el hecho de existir y de contar con lo suficiente; con cada afirmación, la energía genera más cosas en nuestra existencia.
Podemos optar por experimentar el mundo como si se hallara vacío, indigente o incapaz de brindarnos lo que necesitamos en términos de amor o dinero, o cabe verlo como rico y próspero, invitándonos a participar de su bondad.
A nosotros corresponde si la copa proverbial está “medio vacía” o “media llena”, porque lo que nos proporciona una sensación de insuficiencia o de opulencia no es lo que tenemos, sino nuestra actitud hacia lo que poseemos, hacemos y lo que somos.
La riqueza con la que ya contamos, sean materiales o espirituales, bastan para que sepamos que la vida es pródiga; la gratitud por las bendiciones que la existencia nos depara tornará a nuestra existencia significativa, feliz y colmada.
Así que desembarácese de cualquier idea acerca de sí mismo que reflejen una actitud de insuficiencia o incapacidad, afírmese profundamente agradecido por todo lo que tiene en sus lazos emocionales, materiales y valores espirituales y su omnipresente vinculación con Dios; agradezca la bondad que colma su existencia; de hecho es mucho más rica de lo que cree.
Ante la abundancia no exigente, la mente sin disciplina se retrae y limita el pensamiento y las posibles decisiones a una visión plana y coyuntural en el disfrute de la inmediatez.
En sentido inverso, las situaciones de crisis y adversidad impulsan a muchos individuos a buscar nuevas alternativas; el ser humano siente que hay que salir y resolver el problema en la dirección que fija la necesidad.
Por eso se acepta que la creatividad surge y se potencia cuando hay crisis y necesidad y por las condiciones impuestas por la naturaleza.
Pues bien, en este 2021, los ángeles y el universo confabulan para que tu mente, tu espíritu y tus finanzas se potencialicen ante la creatividad de esta pandemia y fuera de ser una desgracia, sea una oportunidad de servir, de crear, y de abundancia para tu cuerpo, tu mente y tu espíritu.
ORACIÓN AL ÁNGEL DE LA ABUNDANCIA
Amado ángel de la abundancia,
abre nuestros ojos,
para que veamos
cuán ricos y prósperos somos.
Verdaderamente, abre nuestros corazones
para exaltar con gratitud gozosa
los tesoros que poseemos.
Enséñanos a valorar
nuestros dones,
a conservar nuestros
recursos y nutrir
nuestras reservas
en los planos interiores y exteriores
de la existencia.
Amén
