Pasar al contenido principal

Inseguridad en Oaxaca, un problema de todos: ciudadanos

Foto(s): Cortesía
Redacción

Asaltos, robos de vehículo y a casa habitación, asesinatos, secuestros y hasta intentos de linchamientos, son algunos de los delitos que con mayor frecuencia ocurren en Oaxaca. A diferentes causas puede atribuirse cada uno de ellos; sin embargo, todos tienen algo en común detrás de ellos: la inseguridad.


Ese vacío que, aseguran algunas personas, deja la ausencia de fuerzas castrenses capacitadas, que genera la falta de oportunidades para la sociedad y que origina la desigualdad social, no permite una vida plena debido a la incertidumbre y el miedo con el que se vive a diario.


Aunque Oaxaca de Juárez ha sido distinguida con galardones que la acreditan como un destino turístico de talla internacional, su zona conurbada e incluso la región a la que pertenece (Valles Centrales), así como la entidad, no están exentas de padecer los estragos que genera la falta de seguridad. 


“Para lo que uno está acostumbrado, es normal, pero últimamente se han visto cosas más feas que antes no pasaban, pues. Robos, asesinatos, asaltos, incluso aquí en el Centro ¿no?, a unas cuadras del zócalo, pero sí, es normal pues que se empiecen a ver cosas así”, comentó Angélica, vecina de Santa Lucía del Camino y que lleva más de 30 años viviendo en la zona conurbada.


"Percepción de inseguridad"


Lo que cuenta, lo narra con tranquilidad, pues asegura que la zona en la que vive es "tranquila" y que durante todo el tiempo que lleva viviendo allí no le ha ocurrido algo grave, por lo que espera seguir así. “La gente va cambiando, los lugares también van cambiando, entonces pues esperemos que no me toque ver cuando pasen cosas más malas”, dijo.


Por otra parte, hay personas que aseguran que aunque no han sido testigos "en primera fila" de algún asalto, robo o cualquier delito, la sensación de que algo malo pueda pasar en cualquier momento siempre está latente. A eso, según especialistas, se le llama "percepción de inseguridad", un rubro en el que Oaxaca marcha muy mal. 


“Prácticamente ya no sales tranquilo, ya no dejas tu coche o tu moto, por ejemplo, así muy tranquilo en la calle; y tal vez ya ni siquiera es que te lo roben, que se lo lleven, más bien el miedo es que te lo cristaleen, que le roben la batería o una pieza a las motos… y todo nada más para sacar para su droga”, aseguró Julio, vecino de la capital, respecto a su nivel de confianza al realizar alguna actividad en la zona conurbada de la capital del estado.


A pesar de esa "percepción de inseguridad", en lo que Julio y Angélica coincidieron, es que el grado de delincuencia que se ve en los Valles Centrales no es equiparable al de otras ciudades y otros estados y por eso es considerado hasta "normal".


“No, fíjate que aquí es el paraíso, está súper tranquilo. Comparado con Guanajuato, la Ciudad de México, el mismo Estado de México… yo he vivido allí en esos tres lugares y nombre, aquí está muy tranquilo, por eso digo que es hasta normal un asalto, un cristalazo de vez en cuando… no es algo de lo que uno se muera”, señaló entre risas. 


Inseguridad, por falta de policías


Uno de los grandes problemas que enfrentan los habitantes de las ciudades en expansión, es el déficit de policías que presentan las corporaciones municipales y estatales. De acuerdo con la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas, en cada población debe haber tres policías por cada mil personas.


Si a eso se suma la falta de adiestramiento y capacitación de las fuerzas castrenses, así como los bajos salarios, las nulas certificaciones en control y confianza y su propensión a la corrupción, el impacto sobre la sociedad no es positivo.


“Si hubiera mejores sueldos, mejores condiciones laborales, quizá los policías no andarían en malos pasos. Antes, yo recuerdo que un policía era ejemplar, era un ejemplo a seguir, porque había hasta un modelo de policía; para ser policía tenías que ser alto, estar ponchado, no fumar, no traer tatuajes y mira ahora, ya cualquiera anda ahí uniformado”, lamentó el señor Juan Carlos Cabrera, ciudadano oaxaqueño.


Además, contestó tajante a la pregunta de si confía en la policía. “No, no, para nada”, dijo. 


Por su parte, también hay gente que se atribuye una parte de responsabilidad en el tema de la inseguridad, pues, como la señora Delfina, no todo es culpa de las autoridades.


“Nos falta mucho como sociedad mire, porque a veces culpamos al gobierno, a la policía, al ejército… ¿y uno qué hace como ciudadano para contribuir, para ayudar?, nada. Nos falta trabajar en lugar de salir a quitarle lo que tiene el otro; nos falta arreglar eso que vemos que está mal puesto; nos falta ayudar en lugar de perjudicar. Yo digo que no nada más es culpa de la policía o el gobierno, también nosotros tenemos que ayudarles a que sea más fácil cuidarnos, por así decirlo”, concluyó. 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.