Pasar al contenido principal

Hacen agua los acuarios por la pandemia; ahora venden también en línea

Foto(s): Cortesía
Redacción

“Durante la pandemia no se vendieron peces, lo único que se vendió fue alimento que ocuparon las personas para tener ahí porque no sabían hasta cuánto tiempo iban a estar sin poder salir”, mencionó Óliver Axel Santiago, encargado de Acuamar III, establecimiento dedicado a la venta de peces y de materiales, alimentos y equipo para su correcto cuidado.


Por supuesto que por la pandemia por coronavirus (COVID-19), muchos negocios resultaron afectados y los acuarios no fueron la excepción, pues al ser el principal negocio seres vivos o especies que fungen como mascotas, el riesgo al que estos se exponen por su falta de cuidados, es considerable.


Esta situación, comentó el encargado del acuario, no les permitió, como a otros establecimientos, suspender actividades a pesar de la contingencia. Incluso destacó su labor como apoyo para las familias que tienen alguna mascota.



Bajó bastante la venta


“Nosotros apelamos a que vendemos los alimentos de las mascotas, digamos, si nosotros cerramos y todos los acuarios cierran, las personas no van a tener alimentos para sus mascotas. En los inicios, pues sí estuvimos abriendo, pero pues con todas las medidas y lo que se estuvo vendiendo fue puro alimento nada más, puro alimento para las mascotas”, explicó.


Y es que el temor ante el riesgo de un contagio y de la acelerada propagación del virus en la entidad, sumió a la sociedad en un profundo pánico que llevó a que la gente no saliera de sus casas. A eso se sumaron las recomendaciones de las autoridades a permanecer bajo confinamiento.


“Entonces, pues fue alimento, medicamento, a veces unas bombitas, digamos las primeras semanas no se sintió tanto lo de la pandemia, no fue tanto de que ya no hubiera venta, pero digamos ya pasando unas dos semanas, ahí sí ya bajó la venta. Si vendíamos unos mil pesos, bajó la venta hasta unos 100 pesos, 200, 300 al día a lo mucho. Bajó bastante, los peces pues los teníamos ahí, los seguimos cuidando”, precisó Óliver.



Otro de los obstáculos que, al igual que muchos otros negocios, tuvieron que enfrentar en Acuamar III, fue la no generación de ingresos y, por ende, el atraso o la imposibilidad para realizar pagos como la renta, inversión en insumos y material y para los sueldos del personal.



Solo vendieron alimento


“Aunque nos quedamos con dos o tres pagos y deudas, ya ahorita vamos saliendo poco a poco y sí, algunos de los que nos surten pues sí nos ayudaron, algunos. Otros no bajaron absolutamente ni un peso. Por la contingencia pues igual nuestros proveedores nos estuvieron apoyando en cuestión de accesorios, o sea nos mandaban el accesorio por paquetería, porque eso igual nos afectaba, porque por la contingencia no había salidas a la Ciudad de México ni nada de eso”, abundó.



Respecto a las ventas durante el periodo comprendido entre marzo y julio, cuando la pandemia alcanzó su punto álgido en la entidad, Áxel Santiago aseguró que lo que menos se vendió fueron peces, es decir, la gente no buscaba tener alguna mascota y mucho menos para encerrarla en una pecera.


“Entonces como le digo, los peces no estuvieron vendiéndose, tuvimos a los peces ahí un poco encerraditos, pero pues lo que sí es que la gente estuvo buscando la manera de alimentar a sus mascotas. Fue alimentación o vitaminas, todo eso se estuvo moviendo un poco”, dijo.




Ventas por línea


En ese sentido, al ver limitadas sus ventas, en el negocio tuvieron que idear una forma de seguir vendiendo sin incurrir en las disposiciones oficiales, pues incumplir con el mandato de las autoridades podría haberles implicado una sanción.


“Entonces también otra estrategia que hicimos es de que estuvimos implementando las entregas a domicilio. Se creó la página, se empezó a mover lo que es a través de Facebook, se empezaron a mover los pedidos y gracias a eso estuvimos saliendo ya adelante”, declaró.



Finalmente, destacó la diferencia entre su negocio y muchos dedicados a otros giros en los que los productos son perecederos y no hay riesgo.



“Otra cosa, si cerrábamos pues no los íbamos a poder cuidar y se iban a morir. Los peces necesitan alimentación dos veces al día, sus filtros limpios. Teníamos que seguir trabajando porque no podíamos dejar a los peces, a los animalitos, sin cuidado. Si hubiéramos cerrado, los peces se iban a morir”, concluyó.


100


pesos llegaron a vender en un día en Acuamar III


80 %


bajaron las ventas en el negocio de los acuarios



 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.