Estados Unidos sancionó ayer a los hijastros del presidente Nicolás Maduro y al empresario colombiano Alex Saab, entre 10 personas y 13 empresas a las que acusó de orquestar "una red de corrupción" en un programa de subsidios alimentarios del gobierno de Venezuela.
Con las sanciones, el Tesoro bloquea todos los bienes y activos que los afectados tengan directa o indirectamente bajo jurisdicción de Estados Unidos, y prohíbe toda transacción legal que involucre a individuos y entidades estadounidenses.
"Cerramos la puerta para que Maduro use el programa CLAP para enriquecerse y enriquecer a su familia. Eso se acabó", dijo un alto funcionario estadounidense.
Las medidas se suman a la batería de sanciones que Washington ha impuesto en los últimos dos años contra el gobierno de Maduro, cuyo mandato considera ilegítimo y al que le atribuye la debacle económica en Venezuela, que según la ONU ha dejado a un cuarto de sus 30 millones de habitantes en necesidad urgente de ayuda humanitaria.
"Mientras los hijastros de Maduro y otros socios criminales usaron un programa de asignación de alimentos para robar cientos de millones de dólares, muchos venezolanos comen una o dos veces al día, con pocas proteínas y vitaminas", dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo.
El Departamento del Tesoro dijo que Saab se aprovechó de contratos sobrevalorados vinculados a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) venezolanos, en una confabulación que incluye a Walter, Yosser y Yoswal Gavidia Flores, hijos de la primera dama Cilia Flores y conocidos como "Los Chamos", así como a compañías en varios países y operaciones ilegales en el sector del oro en Venezuela.
El gobierno de Venezuela creó en 2016 un programa para dar comida subsidiada a los pobres que Saab organizó.
"A sabiendas de Maduro, Saab recogió ganancias sustanciales e importó solo una fracción de los alimentos necesarios para el programa CLAP", dijo el Tesoro, subrayando que este esquema les reportó cientos de millones de dólares.
Pese a las medidas de Washington, Maduro aseguró que los subsidios alimentarios continuarán. "Ni con un millón de sanciones detendrán los CLAP", afirmó, agregando que "son del pueblo" venezolano.
El programa de subsidios tenía 16,3 millones de beneficiarios en 2018, según un estudio de las principales universidades de Venezuela.
Según el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por Estados Unidos y medio centenar de países, los sancionados "se enriquecieron aprovechándose del sufrimiento" de la población.
