En pleno semáforo amarillo en la entidad hasta el 20 de diciembre, el fin de la pandemia luce cada vez más lejano; con la Navidad en puerta y las celebraciones que la época implica, el riesgo latente de algún contagio o rebrote de COVID-19 sigue siendo un duro golpe para la economía.
No sólo la ciudadanía se ve afectada por la situación de la emergencia sanitaria, que mantiene en vilo fiestas como la tradicional Noche de Rábanos, pues el sector comercial y económico, principalmente de la capital, también resultarían afectados en caso de que no se lleve a cabo la fiesta.
La cantidad de turistas tanto locales como nacionales y extranjeros que llegan hasta el Zócalo de la capital, atraídos por la creatividad de los artesanos que convierten rábanos en verdaderas obras de arte, caería en picada al igual que la derrama económica que se genera por todo lo que rodea a la fiesta.
“Pues va a pasar lo mismo que en la Guelaguetza, ¿no?, que no se hizo y pues no hubo gente, no hubo venta, estuvimos cerrados unos días, estuvimos con horarios distintos, un día y un día no. Eso a nosotros sí nos pega, bueno, es un duro golpe para todos nosotros porque el turista, ya sea extranjero o de aquí, viene a ver los rábanos, la flor, y que se le antoja un agua, un dulce regional; entonces ahorita pues nada de eso, bueno, si no se hace la Noche de Rábanos”, comentó Yazmín, quien trabaja en conocido puesto de aguas frescas naturales.
La situación de la pandemia en Oaxaca hasta el momento no cambia, pues de acuerdo con las autoridades deben implementarse y respetarse las medidas básicas como son el uso de cubrebocas, la limpieza de calzado al ingresar a un lugar, la toma de temperatura y la no realización de congregaciones masivas de personas.
Esto, según algunos vendedores de productos típicos de Oaxaca como mezcal, quesillo o café, es uno de los principales obstáculos para consolidar una recuperación total en el gremio comerciante.
“Esto ya se veía venir, ya de por ahí de junio, julio, cuando se canceló la Guelaguetza, que es nuestra máxima fiesta para nosotros los oaxaqueños, pues dijimos ‘ya, este año es perdido’ y mira, así fue. Ahorita pues no habrá lo de la Virgen de Juquila, no habrá lo de la Virgen de Guadalupe y faltan los rábanos, a ver qué dice el gobierno. Pero pues si no hay, ni modo, a aguantar como hemos hecho todo este año que casi no hay gente”, platicó ‘Nico’, trabajador en del mercado Benito Juárez.
Y es que como el suyo, muchos otros negocios dependen en gran medida de las ventas que se realizan a turistas que, principalmente cada domingo, llegan hasta los mercados para buscar productos típicos. La cancelación de eventos tan importantes como en su momento fue la Guelaguetza o ahora es la Noche de Rábanos, son oportunidades para generar ganancias extras que ya no volverán.
“Pues a nosotros no tanto ¿verdad?, porque como sea pues estamos un poquito más lejos (del Zócalo) y no nos afecta tanto el mero día. Lo que pasa es que mucha gente que vende aquí, a veces va para allá al Zócalo y lleva sus servilletas, sus recuerdos, sus palitas, todo lo que vende. Entonces pues a ellos sí les afecta que no se haga la fiesta, a nosotros no tanto, te digo; quizá si nos afecta a nosotros pues es uno, dos días antes que la gente viene a dar la vuelta en lo que llega el domingo de la Noche de Rábanos”, declaró la señora Lourdes, que vende bolsas tejidas, plásticos y trastes en el mercado de Abasto.
Cabe señalar que aunque no hay todavía un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades municipales y estatales respecto al tema de la Noche de Rábanos, algunos comerciantes prefieren ser realistas y prepararse para un escenario poco alentador.
“Pues esto ya, yo creo que mientras no haya una vacuna, una solución concreta a esto de la pandemia, pues no vamos a poder vivir como antes pues, que salíamos sin esto (cubrebocas), que había buena venta, que mucha gente nos visitaba… ya no es así. Ahora, cancelan eventos, fiestas, pues es como negar una posibilidad, es como no dejarnos ganar el pan”, señaló el señor Manuel, locatario del Mercado de Abasto.
