Con generaciones formadas por ellos y cuyo nivel educativo deja mucho que desear; el magisterio oaxaqueño se rebeló a las decisiones de su cúpula nacional para mostrar que sigue teniendo la fuerza para poner literalmente contra la pared al gobierno estatal, o bajo su complacencia, lograr privilegios ajenos a su lucha original.
Presión y chantaje armas continuas
Como desde hace cuatro décadas, este año no fue la excepción para que la Sección 22 del Sindicato de Trabajadores de la Educación (SNTE), activara desde el pasado 28 de marzo, la suspensión de labores en los centros escolares de la entidad bajo el argumento de “manifestarse contra la Reforma Educativa”.
A lo largo de 10 días, muchos se ha dado a conocer respecto a la postura del gremio y las suspensión continua de las mesas de trabajo entre el gobierno estatal y la Sección 22, encabezada por Eloy Hernández López; sin embargo, con certeza nadie conoce las peticiones reales presentadas por los maestros oaxaqueños, al gobierno estatal encabezado por Alejandro Murat Hinojosa, mucho menos la respuesta a esas demandas.
En el documento que circula no incluye las verdaderas demandas del gremio y, que la opacidad, es la característica principal de la búsqueda de acuerdos.
En tanto la sociedad oaxaqueña fastidiada por el chantaje, presión y acción recurrente de los profesores, toma en sus manos la educación de sus hijos, “rescatando” escuelas, con lo que patentiza su rechazo al magisterio y su incredulidad a la acción del gobierno en favor de la educación.
En declaraciones vertidas organizaciones y ex dirigentes magisteriales, la división entre la gremial es notoria y el rechazo a las prácticas que hoy ejerce la S-22, mostrando la ruptura en la unidad del magisterio democrático nacional, luego de la declaración de paro a nivel local.
Ruptura y simulación son algunas de las acusaciones que la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y el Colectivo Democrático de Trabajadores de la Educación (CDTE), imputaron a la Sección 22 por ir contra la decisión de su cúpula nacional.
Pero además, hubo quien dejó ver la posibilidad de que la “lucha magisterial” en Oaxaca, obedece más a un interés político ajeno, que a la necesidad de dar solución a los problemas de la base trabajadora, como lo expuso el ex dirigente, Roel Salinas, a este medio en días pasados.
Con la decisión tomada por la Sección 22, dijo el ex dirigente sindical Carlos Canseco Girón, el mensaje que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) envía al estado es la incapacidad de acuerdo a nivel interno y la debilitación de su postura en una mesa única de acuerdos con la Federación.
