Según los registros oficiales, el fraccionamiento El Rosario, perteneciente a San Sebastián Tutla, es uno de los asentamientos humanos más grandes de la zona conurbada a la capital de Oaxaca.
La concentración poblacional que se da en ese lugar, implica la movilización de al menos unos 15 mil vehículos diariamente en la ruta que va del centro de la capital y otros puntos hacia ese lugar.
A pesar de su importancia, los vecinos asentados a lo largo del tramo que conduce al lugar, los habitantes del mismo y aquellos que por alguna razón deben dirigirse al sitio, piden la urgente intervención de las autoridades de los tres niveles de gobierno para resolver las necesidades que existen.
Rumbo a la luna
Para Bonifacio Ortiz, la travesía diaria hacia su trabajo es un seguro “zarandeo”. Cualquier salida que tome, se encuentra terriblemente afectada.
“Antes me enojaba, me preguntaba por qué nos tienen tan olvidados a los de este lado; las autoridades se la pasan echándose la bolita entre ellos; los de Santa Lucía dicen que al estado, este dice que no, que es Tutla y así han pasado muchos años desde que vi que le dieron su última mano de gato”, comenta.
A él, como a muchas personas que transitaban por el lugar, les llamó poderosamente la atención que hubiera una cuadrilla de trabajadores, quienes realizaban trabajos de desazolve, pues es una zona que se complica con la llegada de rutas de transporte.
La sociedad hoy recurre a la denuncia a través de las redes sociales para hacerse escuchar, como lo hizo Álvaro Ximénez con esta foto
“¿Qué, ustedes vienen con ellos?, ¿Es de esos trabajos que hacen los del gobierno para las fotos y videos que hacen para presumir nada más?”, cuestionó Bonifacio.
La incredulidad para los que atravesaban en el lugar se reflejaba en sus rostros y es que según los testimonios, hacía mucho tiempo que nadie se ocupaba del lugar, que se caracteriza justo por el abandono en que se encuentra.
Reclaman derechos
“No sé qué pasa en Oaxaca, solo le ponen un poquito de maquillaje al centro, pero toda la periferia y los municipios conurbados están muy abandonados; basta darse una vueltecita por periférico, para darse cuenta; este camino a El Rosario que va desde Cinco Señores está lleno de hoyos”, comentó Gustavo García.
Y sí, las denuncias vertidas en redes sociales por las condiciones que guarda la carpeta asfáltica de muchas arterias de la zona metropolitana son continuas; una de las que mayor respaldo tuvo, fue la hecha por Álvaro Ximénez.
“Muy prácticos los encargados de la reparación de las calles de la Oaxaca. En el crucero de 5 Señores se les ocurrió poner de señalamiento un pedazo de concreto y dejaron la obra así de peligrosa para los ciudadanos y conductores. Total falta de precaución y supervisión de los encargados de esta obra”, expone en su comentario.
La denuncia ciudadana tuvo efecto y justo en este fin de semana, personal de Obras Públicas atendió el llamado.
Como Álvaro, quienes transitan rumbo a El Rosario exigen la atención de las autoridades, pues la problemática de la zona no es nueva.
En ese sentido, Jair Martínez afirmó que las carreteras a El Rosario, tanto del lado de Cinco Señores como de Avenida Ferrocarril están severamente deterioradas; pero además, en la primera en mención, se conjuga la falta de alumbrado público que la convierte en una área de mucho peligro.
Aumentan los delitos
“Aquí, a la hora que se mete el sol, la mayoría de negocios pequeños como este comienzan a cerrar, porque definitivamente es un riesgo; ya se han registrado hechos delictivos que nos preocupan, casi no pasa la policía y estamos prácticamente indefensos; los únicos operativos que vemos son los que hacen para levantar motos”, indicó.
Por si fuera poco, apuntó, han crecido los negocios donde se expenden bebidas alcohólicas y eso también genera riesgo, sin contar la mala calidad del pavimento y la anegación que se provoca en temporada de lluvias.
En coincidencia, Leticia Mendoza pidió que los responsables de atender estas denuncias se ocupen de hacerlo, pues resulta inconcebible, que a pesar de ser una zona de mucha concurrencia, esté tan olvidada.
“Hay muchos accidentes y de la anegación de la calle ni hablamos, se pone horrible cuando llueve. En cuestión de seguridad ni hablar, antes había recorridos de la policía; ahora es muy raro ver una patrulla, yo no sé qué pasa, porque nadie hace nada, ya ha habido varias desgracias por aquí y ni eso mueve la conciencia de las autoridades”, puntualizó Leticia.
