Cuando la pandemia alcanzó a Oaxaca, hace ya casi un año, se tenía contemplado que solo serían unos meses de confinamiento y que la emergencia sanitaria pasaría pronto; sin embargo, con el pasar de los meses, las afectaciones por no generar ingresos comenzaron a agudizarse en el gremio de los artesanos.
Y es justo en San Pablo Villa de Mitla, donde una de las principales fuentes de ingresos es la que genera el turismo, que tiene entre sus predilecciones las artesanías que se elaboran en este pueblo mágico, en donde a causa de la pandemia por coronavirus (COVID-19) no pudieron recibir turismo, lo que representó un duro golpe a su economía.
A ello se suma la cancelación de eventos tradicionales y que representan una gran entrada de ingresos para la gente de Mitla, como las festividades por el Día de Muertos y la Villa Iluminada; para evitar cualquier riesgo de contagio masivo o propagación del virus, se optó por no llevarlos a cabo.
Ahora, a casi un año del inicio de la pandemia, la cosa no luce muy diferente y en Mitla esperan recuperar un poco de lo que se ha perdido todo este tiempo.
Se desploman las ventas
“Ha estado bajo, ha estado bajo, con esto de la pandemia y de que no puede haber mucha gente por ejemplo aquí en el mercado, pues no estamos recibiendo mucho turismo. La verdad, se ha vendido poco y no se ve para cuándo acabe esto”, señaló la señora Angelina, locataria del mercado de artesanías de San Pablo Villa de Mitla.
En compañía de su esposo, ha visto cómo las ventas de todos sus productos, principalmente textiles, se desploman sin que pueda hacer algo, pues las medidas sanitarias implementadas por el ayuntamiento municipal marcan que el acceso masivo de turistas está prohibido, lo cual se traduce en pocas ventas a gente de fuera.
“Así ha estado, desde marzo que empezó esto y que tuvimos que cerrar unos meses; luego regresamos en agosto, septiembre más o menos y de ahí para acá ha estado muy bajo, no hay ventas, no hay turismo, no hay dinero y pues nosotros nos preguntamos de qué vamos a vivir, de qué vamos a comer”, señaló el señor Sabino.
Si bien es cierto que la situación en Mitla hasta el pasado mes de septiembre estaba bajo control con tan solo 12 o 13 casos de contagios registrados por COVID-19, ello no ayudó a que se autorizara realizar los eventos masivos que tradicionalmente se celebran en el municipio y que generan una importante derrama económica.
Al no haber estas festividades por el riesgo de un contagio o de una propagación del virus, los artesanos que tienen sus negocios en la periferia del primer cuadro del municipio o específicamente en el mercado de artesanías, no gozaron del beneficio que implica la visita de turistas, tanto locales como nacionales y extranjeros.
Respetan medidas sanitarias
“Hasta ahorita ve que pues no hubo Muertos (Día de), no hubo lo de la Villa, tampoco Semana Santa, Guelaguetza, nada… ahí, pues se terminó de joder todo porque nosotros como artesanos, como textileros, vivimos de lo que nos compran los turistas y si no hay turistas, pues simplemente no hay venta”, añadió la comerciante.
Cabe señalar que en San Pablo Villa de Mitla, como medida oficial, se instaló una estación de sanitización en la carretera internacional, justo en el acceso principal del municipio; personal del ayuntamiento en coordinación con la policía municipal, detienen a los vehículos y obligan a los ocupantes a descender para someterse a las medidas sanitarias pertinentes como toma de temperatura y dotación de gel antibacterial.
De igual forma, en distintos puntos de la demarcación fueron colocados letreros que instan a los visitantes y pobladores a respetar las medidas sanitarias, como usar el cubrebocas de manera obligatoria y por disposición oficial. Es por ello que toda aquella persona que camina por Mitla, lleva puesto su cubrebocas.




