Para disgusto de muchos, siempre están ahí. Para ‘salvación’ de otros tantos, también, siempre están ahí, con su variada oferta de productos para satisfacer las distintas necesidades de paseantes, turistas, visitantes y ciudadanos que recorren las calles del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca de Juárez.
Se trata de los puestos ambulantes o sobre ruedas, que no son más que triciclos adaptados y modificados de manera que se adecuen al giro del negocio. Elotes y esquites, hamburguesas y hot dogs, paletas, raspas, café o tamales y atole, son lo que más se ofrece en el primer cuadro de la ciudad.
El brote y propagación de coronavirus a nivel mundial trajo consigo severas afectaciones a la actividad comercial. Oaxaca no fue la excepción y los comerciantes, que se han convertido ya en parte del paisaje urbano del Centro Histórico, resultaron perjudicados con las medidas anunciadas por las autoridades.
La principal orden fue liberar las calles para evitar aglomeraciones masivas de personas, por lo que el comercio literalmente desapareció del centro. Los meses pasan y la señal para volver a los lugares en donde ya hasta los clientes los ubican, no llega. La situación, dicen algunos, comienza a ser desesperante.
“Pues ya estamos desesperados, no es lo mismo”, asegura Jaime, vendedor de marquesitas ‘desplazado’ del Centro Histórico hacia colonias como la Alemán y la Reforma Agraria, respecto a la situación que vive porque no puede vender en el lugar que era su principal vitrina.
“Es menos la venta y más la chinga, hay que andar de aquí pa’ allá y ahí en Morelos era ponerse ahí y solitos llegaban (los clientes)”, añade. Y es que el hecho de tener que desplazarse ofreciendo su producto le representa mayor esfuerzo, mayor desgaste y hasta más riesgo, comparado a cómo trabajaba antes.
Por si fuera poco, el riesgo de que no se vuelvan a instalar como lo hacían antes, los pone al borde del desempleo. “Pues a esperar, si no, habrá que buscarle a ver ahora dónde nos ponemos o si seguimos vendiendo”, concluye.
Por otra parte, la señora Elena asegura que el último día que pudo hacer venta fue hace casi dos meses, a mediados de abril, cuando aún estaba permitido el libre tránsito en lugares como el Andador Turístico. Empujando su carrito de paletas ahora por la zona del panteón general, el polideportivo y el mercado Víctor Bravo Ahuja, lamenta la situación.
“Pues mire nada más cómo estamos, sin poder hacer la venta como antes. Y no nos dicen nada, nadie nos informa si sí vamos a regresar, si de plano ya no se va a poder o qué pasa… llevamos ya cuatro meses así y no, también tenemos que comer”, menciona.
Y sobre el hecho de ya no poder volver a instalarse o, en su caso, volver a recorrer las calles del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, la señora Elena cambia de semblante y manifiesta su tristeza e inconformidad.
“Mire, yo llevo ya más de 20 años haciendo esto y como sea de hambre no me muero, sé trabajar, sé ganarme la vida, pero es feo que se vaya a quitar algo que ya es, cómo decirlo, emblemático o típico del centro como lo es los comerciantes. Y no nada más digo por mí, somos muchos, el elotero, el de las hamburguesas, el de los raspas… se acabaría el color de Oaxaca”, asegura.
Y es que si bien muchos comerciantes mutaron su forma de vender para no caer en la quiebra o parar por completo sus actividades, el centro de la capital es considerado, junto al Mercado de Abasto, como el principal espacio comercial en la entidad. La proyección que da el hecho de contar con la posibilidad de comerciar ahí es enorme debido a la cantidad de turistas que transitan por las calles.
Cabe señalar que hasta ahora no se ha establecido una fecha oficial para el regreso de las actividades consideradas ‘no esenciales’ ni de la reactivación turística en la capital, por lo que los comerciantes se mantienen a la espera de una notificación por parte de las autoridades.
“Estamos sin poder hacer la venta como antes. Y no nos dicen nada. Llevamos ya cuatro meses así y no, también tenemos que comer".
Elena, vendedora de paletas de hielo
“Ya estamos desesperados, no es lo mismo”.
Jaime, vendedor de marquesitas
Afectados
- Tamaleros
- Eloteros
- Paleteros
- Vendedores de hamburguesas
- Vendedores de raspas
