El Houston Stadium fue escenario de una noche que quedará grabada en la memoria del Mundial 2026.
Canadá, uno de los anfitriones del torneo, se despidió con dignidad, pero también con dolor tras caer 3-0 frente a una Marruecos que mostró oficio, paciencia y contundencia en los momentos clave. Fue el primer país organizador en quedar eliminado, un golpe que resonó más allá de las tribunas.
El partido comenzó con tensión y nerviosismo. Ambos equipos se midieron con fuerza, más preocupados por no cometer errores que por arriesgar en ataque. El árbitro inglés Michael Oliver tuvo que intervenir constantemente, mostrando hasta seis tarjetas amarillas para frenar un duelo que se jugaba con más músculo que con fútbol.
Canadá, empujado por su público, intentó romper el cerrojo marroquí. Al minuto 38, un disparo raso encendió la esperanza, pero el arquero Yassine Bounou respondió con seguridad, manteniendo el arco en cero.
Cuando parecía que el descanso llegaría sin goles, Marruecos sorprendió con una jugada ensayada. Achraf Hakimi cedió el balón en el borde del área y Azzedine Ounahi sacó un derechazo imparable. El 1-0 fue un mazazo para Canadá y un alivio para los Leones del Atlas, que empezaban a imponer su jerarquía.
En la segunda mitad, el técnico marroquí movió sus piezas. El ingreso de Sofyan Amrabat al minuto 60 dio equilibrio y control al mediocampo. Marruecos comenzó a manejar los tiempos, reduciendo los espacios y frustrando cada intento canadiense.
El partido se rompió en los últimos minutos. Un trazo largo desde la defensa encontró a Brahim Díaz, quien asistió con precisión a Ounahi. El mediocampista volvió a aparecer con un disparo certero para firmar su doblete y el 2-0.
Ya en tiempo agregado, Marruecos selló la victoria con un tercer golpe: otra acción iniciada por Díaz terminó en los pies de Soufiane Rahimi, que definió con clase para el 3-0 definitivo. La grada marroquí estalló en júbilo, mientras los canadienses se rendían ante la evidencia: su aventura mundialista había terminado.
El silbatazo final confirmó la eliminación del primer anfitrión de esta Copa del Mundo. Marruecos, en cambio, celebró con orgullo una clasificación que reafirma su crecimiento futbolístico y su capacidad de competir entre los grandes. Con este triunfo, los Leones del Atlas se instalaron en los Cuartos de Final, donde esperan al vencedor del duelo entre Francia y Paraguay.
