La Copa del Mundo 2026 nos regaló unos Octavos de Final de auténtico infarto, donde la Selección de Suiza sacó el boleto a la siguiente ronda tras imponerse 4-3 en una dramática tanda de penales frente a una Colombia que peleó, sudó, pero terminó ahogándose en la orilla luego de un amargo 0-0 en 120 minutos.
PARTIDO MUY TRABADO
Fue un duelo de trincheras en el Estadio Palace de Vancouver, Canadá. Los cafeteros intentaron imponer ese sabor y ritmo que los caracteriza, pero se toparon con un auténtico muro suizo. La caprichosa no quiso entrar ni en el tiempo regular ni en la prórroga. El medio campo fue una auténtica zona de guerra donde nadie regaló ni un milímetro.
Para muestra, el festival de tarjetas amarillas: por los europeos fueron amonestados el incombustible Granit Xhaka, Denis Zakaria y Miro Muheim. Del lado sudamericano, Luis Suárez y el "Patrón" de la zaga, Davinson Sánchez, también vieron el cartón preventivo en su afán por frenar los contragolpes helvéticos. El cansancio pesó, las piernas ya no respondían igual, y el silbante mandó todo a la máxima tensión del futbol: los once pasos.
LA RULETA RUSA
En el manchón penal, la historia exige sangre fría, y ahí, Suiza demostró por qué tienen fama de relojeros. Los europeos no fallaron un solo cobro. Granit Xhaka, Zeki Amdouni, Cedric Itten y Rubén Vargas fusilaron al arquero colombiano con una autoridad envidiable.
Por Colombia, el talento estuvo presente: Juan Fernando Quintero, Jaminton Campaz y la gran figura, Luis Díaz, mandaron a guardar la esférica. Sin embargo, la balanza se inclinó a favor de los suizos (4-3), dejando a la escuadra sudamericana con el corazón roto y la mirada al cielo, despidiéndose del Mundial en tierras canadienses.
Un golpe durísimo para el sueño de toda Colombia, y un golpe de autoridad de una Suiza que avanza sigilosa, pero peligrosamente, a los Cuartos de Final.
