Jesús Antonio Martínez Carrasco
A inicios de este año, y ya con más tiempo libre para mirar la televisión, uno de mis amigos me recomendó ver una serie, la cual, me aseguró, sería de mi agrado. Decidí darle la oportunidad a la recomendación y emprendí la aventura uno de los primeros fines de semana del año.
La Teoría del Big Bang es una comedia de los Estados Unidos, en donde cuatro amigos científicos viven distintas vicisitudes en su vida cotidiana, especialmente, muchas peripecias para relacionarse socialmente. Uno de ellos, el personaje más popular, se llama Sheldon Cooper, científico de física cuántica quien finalmente acepta vivir con su novia después de negarse obstinadamente a hacerlo.
El compromiso
En uno de los episodios vemos “lo complicado” que está siendo para Sheldon vivir junto a su novia Amy, una mujer científica quien ha estado enamorada de él y ha sido muy paciente ante las rutinas, manías y obsesiones de su amado. En uno de los diálogos que sostiene la pareja ella le dice: “Estoy dispuesta a dar concesiones, pero tienes que abrirte al compromiso”. Él, todo frustrado por lo que le está sucediendo va a contárselo a su vecina y amiga Penny y luego de reflexionar la situación con su ella regresa a hablar con Amy a quien le dice: “Estoy dispuesto a llevar nuestra relación a otro nivel. Amy, ¿te gustaría compartir el portacepillos conmigo?” La anécdota es graciosa al revelarnos que él, hasta ese momento, se negaba a compartir el espacio de su cepillo con el cepillo de su novia.
En la vida real, en una relación de pareja ¿cuántos conflictos no se desatan por querer sostener hábitos o actos que socavan una relación de pareja? En muchas ocasiones estos hábitos se dan más en los hombres que en las mujeres. Basta con preguntarles a ellas cuales serían éstas y la lista sería vasta.
Amar al objeto de amor implica la renuncia de una parte de uno, para poder dar la bienvenida a ese otro al que se desea amar, pero con frecuencia no sucede esto. Muchas veces se anteponen intereses o se privilegian placeres propios que, a la postre, generarán desavenencias en la relación amorosa.
