Rosa María Vázquez Cazares
Atlacomulco, Estado de México. a 5 de febrero del 2023
Querida Dahra:
Has cumplido ya 2 años y 6 meses. Recuerdo que te atendí por primera vez, cuando tenías once meses de edad. Acudieron a consulta, porque llevabas ocho días sin evacuar tu intestino, y en ese momento no lo podías hacer por más esfuerzos que realizabas, te sonrojabas, apretabas los puños hasta temblar y sudar, estirabas las piernas, las flexionabas, jalabas tus cabellos, te retorcías y llorabas desesperada, sin lograrlo.
Al ver tal situación, le pedí a tu papá que comprara unos supositorios de glicerina, los trajo inmediatamente. Intenté aplicártelo para ayudarte a facilitar la evacuación, pero ¡0h sorpresa!, me encontré que no existía un orificio por donde saliera la materia fecal, se apreciaban residuos de ella a un centímetro o dos, más arriba de donde debería estar el orificio de salida.
Solicité a tus papás te llevaran a Cirugía Pediátrica del Hospital para el Niño, con diagnóstico de Malformación ano rectal con fístula vestibular. Fue el inicio de un largo Víacrucis; punciones para toma de muestras para laboratorio, radiografías, ultrasonidos, tomografías. Como resultado de ello, los cirujanos planearon cuatro cirugías.
Tu familia te ha acompañado y apoyado durante todo este tiempo de dolor, tratamientos, molestias, hospitalizaciones, consultas, ir y venir incansablemente. Eres una guerrera desde que naciste, batallando con la dificultad para evacuar, sin la posibilidad de expresar lo que sentías, y la desesperación de no poder realizarla de manera satisfactoria.
Hoy me escribió tu mamá, para decirme que te practicaron la tercera cirugía, fue exitosa. Ánimo Dahra ya solo te falta una. Tú puedes, yo deseo que la Fuerza y la Luz te acompañen en estos momentos y en toda tu vida.
Te quiero y admiro. Aunque llores cuando me veas y sientas que no es así, por haberte enviado a tantos procedimientos, que en el momento te hicieron sufrir, pero que algún día entenderás fueron para recuperar tu salud, y lograr que tuvieras una vida mejor.
Con cariño, te abraza tu Pediatra
Rosa María Vázquez Cazares
