Pasar al contenido principal

Consultorio del alma. Cuenta conmigo. Un año nuevo: ¿Libre o prisionero?

Ilustración conceptual sobre las decisiones de año nuevo, representando la dualidad entre sentirse libre o prisionero de las propias elecciones de vida.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Rosa Angélica Raymundo Hernández / Colaboración

Navidad y el año nuevo son, para muchos, fechas de alegría, unión afectiva y un motivo para refrendar los lazos de amor existentes. Sin embargo, no para todos el panorama es el mismo.

Una experiencia en los reclusorios

Hace tiempo cuando laboré en centros de reclusión penitenciaria pude percatarme que para los internos, son épocas difíciles de vivir en paz, entusiasmo y armonía, ya que no tienen el ánimo requerido para celebrar las fiestas decembrinas. En los reclusorios hay privaciones implícitas por la sanción de la privación de la libertad aplicada por el estado, otras impuestas por las condiciones del sistema penitenciario, unas más dependen del proceso legal en el que se encuentre el acusado: esperar la resolución de su caso, cumplir una sentencia, esto llega a ser tan absorbente, que la realidad rebasa al sujeto en cuanto a sus esperanzas, ocasionando un desasosiego constante, pues la pérdida de la privilegiada libertad aparece como la principal pena.

Análisis y destino

En la mayoría de los casos, los internos no tienen —anímicamente— la posibilidad de desarrollar un análisis propio para identificar hasta qué punto han sido partícipes de su situación, o cómo propiciaron los elementos para tejer lo que generalmente llaman “destino”. (Cabe señalar que me refiero a quienes han delinquido o son sospechosos, y no necesariamente a quienes trasgreden la ley con pleno uso de conciencia e intención dañina).

Una excepción y la sabiduría

Me encontré con diversas historias, maneras de pensar y perspectivas hacia la vida en cada interno que entrevistaba. Algunos narraban arrepentimiento, desolación, enojo; hubo uno que llamó mi atención por sus dichos, una vez dijo: “aunque físicamente estoy encerrado, acá puedo hacer mucho”, -en esa situación los reos llegan a ser productivos como no lo habían sido antes de ser detenidos- y continuo, “aterricé, llevó  varios meses de estar recluido, la prisión no son precisamente las rejas, porque la mente puede ser libre”.

La prisión en libertad 

Estas palabras de sabiduría nos permiten hacer una analogía necesaria: hay personas que, estando en libertad física, se encuentran presas de sus conflictos. Viven cautivas por dudas constantes, sentimientos de culpa, temores u otros afectos originados en la infancia.

Hay que considerar que, en etapas tempranas, el individuo no cuenta con la madurez psíquica para tramitar adecuadamente todo lo que le acontece. Esto lleva al sujeto a resolver sus conflictos de maneras a veces "grotescas" o precarias, quedando fijado a formas de sufrimiento que lo atormentan. Así, muchos pasan la vida quejándose, atrapados en su propio dolor, sin poder modificar su posición frente a la vida.

El camino del Psicoanálisis

El psicoanálisis permite a los sujetos encontrar y crear diversos caminos para tomar decisiones allí donde antes se sentía una imposibilidad. Es la oportunidad de construir un futuro distinto.

Hazte escuchar por un psicoanalista y deja de ser preso de tus fantasmas.

Llama a los teléfonos 951 196 57 49/951 244 70 06, un psicoanalista te responderá.

[email protected]

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.