Un grupo multidisciplinario de investigadores de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), analizan al gusano de la especie C-elegans y los efectos de plantas medicinales sobre la especie para conseguir un retraso de los signos de vejez.
El objetivo es la búsqueda de un medicamento y el trabajo de tres investigadores, consiste en extraer sustancias de plantas medicinales endémicas de México, depositarlas en los gusanos y detener la muerte celular que deriva en desgaste de órganos y fallos de sus funciones vitales.
La primera fase de esta investigación, que concluirá a finales del 2018, está a cargo del especialista en medicina genética y molecular, Agustín Lugo Radillo.
En entrevista, el investigador explicó que los resultados están encaminados a prevenir, reducir y revertir los signos y enfermedades de la tercera edad como diabetes, insuficiencia renal y hepática, cánceres e infartos.
También a aminorar los signos de la edad que se traducen en pérdida de masa muscular, debilidad visual y crecimiento de canas.
Originario de Guadalajara, el investigador trabajó durante meses en la recolección de gusanos, ejemplares que actualmente mantiene en constante observación para detectar cambios físicos y genéticos en su desarrollo, tras la administración de las sustancias naturales.
Aunque la exploración tiene como objetivo mantener el cuerpo sano ante la longevidad, los resultados buscar conseguir un cuerpo de 50 años de edad con la madurez de uno de 30.
“Solamente estamos utilizando un gusano microscópico que se llama c-elegans (Caenorhabditis elegans) una especie de nematodo de la familia Rhabditidae que mide aproximadamente 1 mm de longitud y vive en ambientes templados, genéticamente este gusano es muy similar al humanos, una vez que encontremos una molécula que retrase el crecimiento en los gusanos probaremos estas moléculas en organismos más complejos”, expuso.
Caenorhabditis elegans, es un gusano diminuto del suelo que desde hace más de 40 años también vive entre las paredes del laboratorio.
En las últimas décadas, ha alcanzado el prestigio de organismos de mayor tradición, como la mosca del vinagre o el ratón. Ha sido utilizado para estudiar la genética del desarrollo y el sistema nervioso. Últimamente, también está haciendo aportaciones en el conocimiento de las causas del envejecimiento, de la muerte celular y de la estructura del genoma.
Con cerca de 20000 genes, la distancia que separa este gusano del ser humano (con unos 30000) parece acortarse.
Aún cuando en el mundo existen investigaciones que buscan ampliar la esperanza de vida de la humanidad, en México este tipo de trabajo es único y en Oaxaca las pruebas en humanos podrían iniciar dentro de 10 a 15 años.
