JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca.- Trabajadores de la Comisión Estatal del Agua (CEA) iniciaron una movilización y el cierre de oficinas administrativas en los 14 organismos operadores del estado de Oaxaca.
La protesta se originó tras el presunto despido injustificado de un empleado del sistema de agua potable de Salina Cruz, supuestamente motivado por su cambio de afiliación sindical.
Al respecto, el representante sindical Milton López Hernández denunció que el trabajador fue removido por un “seudolíder” local, presuntamente por haberse integrado a su organización sindical. Además del cese, el sindicato exige el pago inmediato del aumento salarial retroactivo y el respeto al contrato colectivo de trabajo.
A la par de los reclamos laborales, los inconformes acusaron a la administración estatal de desatender las necesidades operativas de la comisión. La sindicalizada Irma Rosario Aquino García señaló la falta de vehículos, herramientas y mantenimiento en los equipos de bombeo, además de denunciar un presunto desvío de recursos públicos.
Los manifestantes cuestionaron el destino del presupuesto asignado y de los ingresos diarios, por lo que exigieron una auditoría federal a la CEA. López Hernández afirmó que existe una partida superior a los 400 millones de pesos que, en lugar de destinarse a los sistemas de agua, presuntamente es utilizada por la dirección general para eventos de carácter político.
La movilización y el cierre de cajas de cobro permanecerán de manera indefinida hasta que la dirección general de la dependencia establezca una mesa de diálogo con los inconformes.
Los trabajadores aclararon que el suministro de agua potable está garantizado para la ciudadanía, ya que las áreas técnicas y operativas continúan funcionando con normalidad.
Hasta el cierre de esta información, la Dirección General de la Comisión Estatal del Agua no había emitido un posicionamiento oficial ni respuesta ante los señalamientos realizados por el sindicato.
