Israel García Reyes
Cuando era niña, María de la Luz sufrió una caída que le provocó fractura de mandíbula, a los ocho años de edad, y debido a que no fue diagnosticada de forma temprana esto le provocó un trastorno donde dicho hueso se pegó a la base del cráneo (anquilosis), lo que le impedía abrir la boca, hablar y comer; sin embargo, al fin terminó su calvario.
De este modo, especialistas en cirugía maxilofacial del Hospital de Especialidades “Dr. Antonio Fraga Mouret” del Centro Médico Nacional La Raza realizaron un procedimiento quirúrgico que le permitió recuperar la movilidad de la boca, hablar y deglutir.
En entrevista para Excélsior el doctor Juan Carlos Romero Alvarado, cirujano maxilofacial adscrito a esta Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE), comentó que a los 20 años de edad a María de la Luz le hicieron un procedimiento de liberación de la anquilosis para poder abrir y cerrar su boca de nuevo.
No obstante, cursó con secuelas del crecimiento facial y necesitaba la reconstrucción de una parte que ya fue amputada.
El galeno del IMSS indicó que la mandíbula de la paciente tenía una proyección hacia la parte frontal, afectaba la abertura bucal y había dolor constante en la articulación.
“Utilizamos todas las herramientas imagenológicas disponibles y realizamos una planeación virtual que hasta el momento nos ha llevado a expandir nuestras posibilidades terapéuticas, donde podemos segmentar, de forma muy cuidadosa y precisa, cada uno de los huesos y visualizar el problema de forma milimétrica”, detalló.
Romero Alvarado abundó que se practicó un procedimiento que consiste en fracturar de forma planeada y reposicionar los huesos de la cara, y una reconstrucción de la articulación temporo- mandibular con el uso de tecnología de impresión tridimensional.
“Tuvimos que individualizar los cortes para poder hacer todo el evento en un sólo procedimiento quirúrgico. La cirugía fue a mediados de octubre y consideramos que el éxito que hemos tenido ha superado nuestras expectativas”, aseveró.
Expuso que se ha reducido casi en su totalidad el dolor que afectaba a la paciente: “ya puede masticar de forma más normal, aún está en una etapa de recuperación de los movimientos, hace todas las actividades con el beneficio de poder sonreír, deglutir y respirar mucho mejor”.
María de la Luz recordó:
"No masticaba, duré muchos años así hasta que me operaron, pero con el paso del tiempo yo sentía que mi mandíbula se me estaba desviando hacia un lado, me cansaba para hablar, me dolía, era un problema para mí”.
FOTOS: IMSS
