Un infierno en carne propia es lo que ha vivido María Elena Ríos desde que fue víctima de un atroz intento de feminicidio que sacudió a Oaxaca y al país por la naturaleza del caso, pues dentro de su propio hogar fue rociada con ácido. Desde entonces, nombre ha sido objeto de debates, polémicas y conversaciones incómodas, pero ¿quién es ella y qué fue lo que pasó?
Vida y carrera profesional
María Elena Ríos Ortíz -o Malena, como le gusta ser llamada- nació en el año de 1993 en el municipio mixteco de Santo Domingo Tonalá, en Oaxaca, donde fue criada como la menor de los 3 hijos de sus padres, Bulmaro y María.
Desde temprana edad mostró gran interés y pasión por la música, lo que la llevó a formar parte de agrupaciones musicales desde los 9 años, como la orquesta municipal de su comunidad, misma que fue obligada a abandonar a los 14 años luego de que los hombres que la integraban se negaran a seguir teniendo a una mujer como parte de la agrupación. Aquella fue la primera vez que se alejó de su saxofón, y una de las primeras veces en las que el machismo la afectó, incluso sin conocer el término aún.
Cuando llegó el momento de estudiar una carrera universitaria, Ríos se trasladó a la ciudad de Puebla para comenzar la licenciatura en comunicación en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, y fue entonces cuando escuchó sobre el Benemérito Conservatorio de Música de Puebla, al que decidió unirse para perseguir uno de sus grandes sueños; la música.
En su carrera profesional ha brillado tocando el saxofón en la Banda Oaxaqueña Femenil Mujeres del Viento Florido, con el grupo de rock mexicano Maldita Vecindad y con la cantante oaxaqueña Lila Downs, además de ser invitada especial en un concierto del cantante español Alejandro Sanz.
Fuera del espectro musical, anunció su propia marca de mezcal llamada “Guerrera Mixteca”, y fue aprobada en el 2023 como candidata plurinominal suplente en las listas de Morena en Oaxaca, avalando su postulación mediante acción afirmativa como persona indígena.
Ataque con ácido y relación con Vera Carrizal
El 9 de septiembre de 2019, María Elena fue atacada con ácido sulfúrico por tres hombres cuando se encontraba al interior de su propio hogar en Huajuapan de León. Debido al ataque, Ríos sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en aproximadamente el 80% de su cuerpo, por lo que estuvo hospitalizada durante tres meses en el hospital Aurelio Valdivieso, en Oaxaca de Juárez, para después ser trasladada al Centro Nacional de investigación y Atención, en la Ciudad de México.
Como consecuencia de las heridas, Ríos ha sido sometido a múltiples cirugías, como injertos de piel, tratamientos dermatológicos.
Los presuntos agresores fueron identificados como Rubén L.C., Rubicel H.R., y Ponciano H.Y., los tres contratados por el empresario y político Juan Antonio Vera Carrizal, y su hijo, Juan Antonio Vera Hernández.
🟣 | UN LUSTRO DE IMPUNIDAD.
Un lunes 9 de septiembre a las 10am de 2019, fue el día en que #JuanAntonioVeraCarrizal eligió para matarme con #ácido.
💜 Hoy conmemoro que estoy viva, me abrazo por 5 años de seguir buscando justicia, porque 3 agresores siguen sin sentencia y… pic.twitter.com/Mm6QxnOOkC— • 𝐄𝐥𝐞𝐧𝐚 𝐑í𝐨𝐬 🎷 (@_ElenaRios) September 9, 2024
Vera Carrizal es un ex diputado del PRI nacido en 1963, a quien María Elena conoció en el año 2017, cuando ella recién llegaba a trabajar en la oficina de prensa del PRI en Oaxaca. Ese mismo año, ambos comenzaron una relación amorosa extramarital.
Luego de intentar terminar su relación por presunta violencia psicológica, Ríos asegura haber recibido amenazas en varias ocasiones por parte de Vera Carrizal.
El ex diputado y su hijo habrían orquestado el ataque que casi acaba con la vida de María Elena. Ambos fueron detenidos y puestos en prisión preventiva en diciembre de 2019 luego de ser señalados como presuntos autores intelectuales de la agresión. Sin embargo, luego de que la saxofonista emitiera una denuncia pública, Vera Carrizal se dio a la fuga.
El gobierno de Oaxaca ofreció una recompensa a cambio de obtener informes de su paradero, y a su vez, el Interpol se unió a la búsqueda emitiendo una ficha roja de localización. Mientras Vera Carrizal fue detenido el 6 de abril de 2020, su hijo, Vera Hernández, sigue prófugo de la justicia.
Activismo y Ley Ácida
Desde el ataque, que este pasado septiembre cumplió su quinto año, el estilo de vida de María Elena Ríos dio un giro de 180 grados, pues pasó de tener una vida normal a vivir para exigir justicia por su caso, volviéndose una referente de la lucha feminista y enfrentándose al sistema judicial en repetidas ocasiones.
Actualmente, lucha porque la Ley Ácida o Ley Malena sea legislada en toda la República Méxicana. Esta iniciativa reforma al nuevo Artículo 135 TER del Código Penal de la Ciudad de México, y busca sancionar el ataque con ácido, sustancias químicas u otra sustancia corrosiva con intención de causar daños o el feminicidio a la víctima, estableciendo penas de 25 a 40 años a los perpetradores.
Cabe destacar que el de Malena no es un caso aislado, pues en México, los ataques con ácido contra las mujeres conforman una estadística dolorosamente silenciada, ya que es un tipo de agresión bastante común.
La Fundación Carmen Sánchez -creada en honor a una víctima sobreviviente de ataque con ácido en 2014- ha señalado que al menos 28 mujeres han sido agredidas con algún ácido en México, de las cuales 22 han logrado sobrevivir y cuatro fallecieron al momento del ataque: una por complicaciones por las lesiones generadas por el ácido y otra debido al COVID-19 (Reyes, et al., 2023).
Sin embargo, la cobertura mediática del caso de Ríos contribuyó a la visibilización de esta problemática, y a que más mujeres que habían sido víctimas de un ataque similar fueran escuchadas y atendidas.
Por este motivo, la tipificación de los ataques con ácido como feminicidio busca otorgar justicia a las personas que han sido víctimas de estos ataques, cuya motivación nazca desde la violencia de género, así como garantizar su derecho al acceso a cirugías reconstructivas.
Polémicas
Su figura, también, ha sido objeto de polémicas por distintos motivos.
Desde que inició el juicio contra Vera Carrizal en 2023, 3 jueces se han retirado del caso por el comportamiento de Ríos, acusándola de incitar linchamiento mediático en su contra, y como consecuencia, poniendo en peligro su identidad y la de sus familias. Por su parte, María Elena ha justificado sus acciones, afirmando que dichos jueces han ejercido abusos y demostrado actividad corrupta e ilegal.
Por otro lado, ha estado involucrada en un escándalo mediático con el actor mexicano Tenoch Huerta, a quien en junio de 2023 acusó de abuso psicológico, ghosting -práctica de terminar una relación personal con alguien al retirarse repentinamente, cortando toda comunicación sin explicación- y stealthing -un tipo de agresión sexual que consiste en remover el preservativo sin consentimiento-.
En un comunicado, Huerta negó las acusaciones de Malena, argumentando que, a pesar de haber mantenido una relación sentimental consensuada durante meses, la saxofonista tergiversó los hechos una vez terminada dicha relación, específicamente después de que el actor tuviera un encuentro con el entonces presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, el actor asegura que dos semanas antes de dicho encuentro sostuvo una conversación con María Elena en la que ambos mostraron afecto y admiración mutuos.
Luego de un año de haberse retirado del ojo público por escrutinio mediático que llegó como consecuencia de las declaraciones de la saxofonista, el protagonista de Black Panther: Wakanda Forever reapareció para promocionar proyectos, y entre charlas, aprovechó para contar su versión de la historia.
En una entrevista con Claudia Mollinedo para en el noticiero de Ciro Gómez Leyva en Imagen Televisión, el actor expresó su enojo con la situación, asegurando que “nunca usaron condón, ella tomó la iniciativa y tuvieron relaciones sin preservativo”.
En la entrevista publicada el 3 de octubre, Huerta aseguró que Ríos lo extorsionó tras un roce entre ambos cuando aún formaban parte del colectivo Poder Prieto, preguntando “¿Qué estás dispuesto a dar para calmar este pedo?” refiriéndose al choque, sin embargo, por el tono de “broma” utilizado y debido a que el problema pareció disolverse al instante cuando ella comentó que “no pasaba nada”, él no consideró el comentario como una forma de extorsión. No fue hasta tiempo después, cuando el escándalo por la acusación de Ríos ya se había desencadenado, que Huerta fue capaz de reconocer las presuntas acciones de Malena como extorsión, luego de que un amigo psicólogo se lo señalara.
“Fue tiempo después, platicando con un compadre en una fiesta, que era psicólogo, que me dijo ‘Esa es una extorsión’, y yo le dije ‘No, o sea, ¿cómo? Si no me dijo, oye, dame dinero’, y me dijo ‘no, los profesionales se manejan con mucha sutileza a la hora de hacer las cosas’, y le pregunto ‘¿pero por qué no insistió?, y me dice ‘¿no insistió? ¿dónde estás parado ahora?’”
Por otro lado, Huerta asegura que no ha denunciado formalmente a María Elena, sin embargo, sí ha tomado acciones legales ante la situación. De igual forma, dice que no existe una denuncia en su contra.
El actor aseguró que, luego de las acusaciones, distintos colectivos y periodistas se acercaron a él con información delicada sobre María Elena, específicamente expedientes legales, tanto de ella como de su familia, entre los que destacan presuntos delitos como extorsión, agresiones, incluso crimen organizado y venta de plazas.
Asegura que su equipo legal pudo comprobar algunos de estos delitos, sin embargo, decidió no proceder en su contra por la supuesta gravedad de lo que arrojó la investigación.
Mientras la segunda parte de la entrevista está por sea publicada, el noticiario aseguró que María Elena ya se contactó con ellos para dar su versión de la historia.
