La vida ofrece una amplia gama de placeres; para algunos, es disfrutar de una buena comida, para otros, tener un día productivo o simplemente descansar. Este último grupo argumenta que el descanso es fundamental para mejorar el rendimiento diario, especialmente con el ritmo de vida moderno.
En este contexto, el 14 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, el cual tiene por objeto abordar temas en relación al tema y considerar el dormir como la clave para un mejor calidad de vida.
No obstante, dormir bien repercute en poder tomar un tiempo de entre 7 y 8 horas en adultos como mínimo para un descanso beneficioso, que revitaliza al organismo y entre sus partes como la mente, destaca la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En este sentido, la OMS menciona que los adolescentes de 13 a 18 años de edad deben tener un descanso de 8 a 10 horas diarias. Agregando que, el organismo en cuestión destaca que, para menores de 0 a 3 meses de edad, deben dormir al menos de 14 horas a 17 horas diarias para un óptimo crecimiento. Finalmente, para los infantes de 1 a 2 años, deberán dormir de 11 a 14 horas continuas día a día.
Por ende, en este artículo te daremos a conocer algunos puntos a considerar para un mejor descanso.
Hábitos que te permitirán dormir mejor
Para obtener una mejor calidad de sueño, puedes realizar las siguientes tareas para lograrlo:
Absorber luz del Sol: En cualquier momento del día date un espacio para que la luz solar actúe en tu organismo y se estimule la producción de melatonina, la cual regula los ciclos de sueño para un mayor bienestar durante las noches.
Mayor actividad física: Tener un día con varias tareas físicas puede ayudar a que el cuerpo agote la energía y sea más fácil conciliar el sueño.
Evitar las siestas: Descansos prolongados podrían hacer que tu cuerpo se relaje, pero en las noches, si prevés un descanso prolongado, podrás tener dificultad para lograrlo.
Mantener una hora de dormir: Es clave que el organismo se acostumbre a dormir a una hora determinada; emprende un horario factible para que tu descanso sea más recurrente.
Tranquilizar tu entorno: Previamente a tu hora de ir a descansar propicia un ambiente que te permita relajarte: un baño, música, leer un libro o hacer alguna manualidad puede facilitar aliviar la tensión.
Habitación en óptimas condiciones para dormir: Una habitación con el entorno ideal para tener sueño radica en que esté oscura, sin ruido y con un clima agradable para que no te distraigas del objetivo.
Eliminar dispositivos electrónicos: La luz artificial emitida por las pantallas de dispositivos como el celular pueden generar alteración del sueño. Por ende, procura con una hora de antelación apartarlo de tu rutina antes de dormir.
No consumir bebidas energizantes: Por ninguna razón deberás consumir bebidas que alteren al organismo para que esté más activo o alerta, por lo que opta por algún té. La cafeína también descártala ya que, independientemente de la bebida, ocasionará que vayas repetidas veces al sanitario.
Evitar el alcohol y cigarrillos: Por lo menos procurar que si consumes estas sustancias sean unas horas antes de dormir.
Cena ligero: Una cantidad grande de alimento podrá hacerte obtener la sensación de “pesadez” y tu mente se ocupará en eso en lugar de un descanso.
Para saber
Los seres humanos, en su descanso, el sistema inmunitario libera una sustancia derivada de la proteína denominada citocinas que ayudan a provocar el sueño. Sin embargo, la falta de descanso propicia que esta se reduzca, por lo que, a nivel celular, los anticuerpos, entre otras células que combaten enfermedades e infecciones, no actúan de forma eficaz. Asimismo, la decadencia de sueño propicia la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
