Ningún hospital de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) cuenta con un área específica que ofrezca a pacientes renales el servicio de diálisis o hemodiálisis.
Las personas que carecen de seguridad social o están inscritas al régimen del Seguro Popular, están desprotegidas si alguno de sus riñones deja de funcionar.
Hasta hace seis o siete años el Hospital General doctor Aurelio Valdivieso contaba con un área, aunque improvisada, que ofrecía ese servicio, sobre todo a personas de escasos recursos y del interior del estado, quienes en su mayoría no reciben el servicio de los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) o de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
La atención en el Hospital Valdivieso, aunque se sigue brindando se limita a ofrecer la consulta externa, brindar el diagnóstico e indicar el tratamiento para el paciente.
Incluso le pueden instalar el catéter para que se dialicen de manera ambulatoria, siempre y cuando pueda comprar los insumos como las bolsas para diálisis que tienen un costo aproximado de 2 mil 500 por caja que contiene ocho unidades.
Además de instalarles el catéter, el personal médico del Valdivieso capacita a pacientes para que por si mismos realicen en su casa el proceso de diálisis cada tres o cuatro horas, pero no pueden hacer más.
El complicado tratamiento
La diálisis es un tratamiento de sustitución de la función del riñón, el cual permite la eliminación de líquidos, potasio y sustancias tóxicas.
Una persona con una enfermedad renal crónica requiere dializarse constantemente, hasta tres o cuatro veces al día y si se enfrenta a un proceso agudo renal requiere hasta 30 recambios al día, un procedimiento que sólo se hace en un hospital.
En el Hospital Aurelio Valdivieso se hace el esfuerzo para atenderlo, pero los pacientes a veces sólo alcanzan a que les realicen 15 recambios.
El Hospital Regional de Alta Especialidad es el único del sector público en Oaxaca que cuenta con un área de hemodiálisis, pero por ser de tercer nivel los pacientes del Hospital Valdivieso no pueden ser referidos.
El propio nosocomio, por ser de segundo nivel, debería tener la capacidad y los insumos para atender, lo cual no ocurre del todo.
La única opción para quienes enfrentan una enfermedad renal crónica es costear sus medicamentos como la eritropoyetina de dos mil unidades con un costo aproximado de mil pesos la caja con seis ampolletas a inyectar cada tercer día para corregir la anemia.
Si carecen de seguridad social, los pacientes deben aprender a realizar la diálisis por sí mismos y costear estudios de laboratorio.
