La desaparición del Seguro Popular, brazo operador de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, no desaparecerá como lo anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador, sino más bien “se transformará paulatinamente en un sistema de salud de bienestar”.
La transformación, de acuerdo con el director del Régimen Estatal de Protección Social en Salud (REPSS), Juan Carlos Márquez Heine, podría demorar entre seis y 18 meses más.
Desaparece Prospera
Lo que si desaparecerá para dar paso a un nuevo programa, es Prospera en su componente Salud, del cual dependen en Oaxaca 167 trabajadores que en los últimos días han protestado para exigir el pago de las tres primeras quincenas de este 2019.
Márquez Heine indicó en entrevista que durante el 2018 este programa tenía un financiamiento en Oaxaca de entre 180 y 200 millones de pesos y era operado a través de la dirección de Programas Complementarios. Los sueldos pendientes de pagar comprenden un recurso global de alrededor de 3.2 millones de pesos.
“Prospera en el componente salud desaparece porque es un programa sexenal, sabemos que viene uno nuevo a sustituirlo”, pero lo único que sabe es que tiene “diferentes características”, puesto que “estamos en espera de las reglas de operación para poderle poner nombre y apellido”.
Lo que adelantó es que “tiene mucho que ver con el programa de becas Benito Juárez”, por lo que pidió a las 167 trabajadores que estaban a cargo de la dirección de programas complementarios a no sentirse desprotegidos, “adopto mi responsabilidad, estamos trabajando de la mano con la Comisión para darle certeza laboral y jurídica”.
Reconoció que la falta de pago dio pie a interpretaciones de que entre los Servicios de Salud de Oaxaca y el REPSS parecía “que nos estamos echando la bolita”, pero “estamos a punto de llegar a una solución que sea satisfactoria para todos”.
Sin recursos para operar
En sí el Seguro Popular no ha recibido recursos para operar en Oaxaca. En el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2019 se le autorizaron dos mil millones de pesos asignados a Oaxaca, “lo que nos está generando alteraciones de nuestra operación de flujo operativo y retrasos en pagos”.
Del presupuesto de 200 millones de pesos son para la operatividad del REPSS y los otros dos mil millones de pesos para financiar la atención en unidades que operan los Servicios de Salud de Oaxaca, incluida la compra de medicamentos que abarca alrededor de 800 millones de pesos.
En este año se tiene contemplado que a través de compras consolidadas se transfieran a Oaxaca 600 millones de medicamentos en especie, los cuales tampoco han empezado a ministrarse.
