Doña Eulalia esperó un mes para su cita médica. Viajó una hora de camino desde Etla y desembolsó los pocos centavos que le quedaban para llegar al Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso.
En la entrada un tumulto de gente le causó extrañeza. La puerta del nosocomio estaba cerrada a cadena y candado. A falta de pago en sus sueldos, el aguinaldo y recorte de nómina, la base trabajadora determinó iniciar un paro indefinido de labores.
-Aquí nadie nos ha informado nada, sólo el policía vino, cerró la puerta, puso candado y no dijo ni porqué - se queja una paciente quien había salido a la farmacia y al regresar ya no pudo ingresar.
- Ya no va a haber atención, allá del otro lado nos están avisando que se fueron a paro indefinido- difunde Eva entre los desorientadas personas arremolinadas en la reja de acceso del nosocomio.
- ¡Hay Jesús de mi vida!- exclama Teresa Carmen García, llevando su mano al pecho con la genuina preocupación de quien no tiene otra opción para el acceso a la salud. Ella había acudido para revisión de su mastografía y lo hizo porque en el centro de salud que le corresponde nunca le fue posible encontrar al personal médico.
Infortunio
- Fui una vez a mi centro de salud y no había médico, fui otra vez y tampoco, y por eso yo vine y le platiqué a mi doctor entonces me citó para hoy pero resulta que llego y está cerrado. Voy al centro de salud y va a ser lo mismo, no me van a atender, entonces ¡¿cómo le hago?!
- El viernes a me toca cita para insulina y si no va a haber servicio voy a tener que comprarla. Son 900 pesos que me cuesta la insulina, dinero que no tengo pero hay que ver de dónde sacamos prestado- agrega a la queja Rosalva Pérez quien en vano pagó taxi para llegar puntual.
Justo cuando el reloj marcó las 12:00 del día las puertas fueron cerradas. Los trabajadores tomaron esa determinación luego de la plática sostenida con el Secretario de Salud, Juan Díaz Pimentel, quien fue claro al indicarles que la secretaría no cuenta ya con dinero para el pago de nómina.
En la entrada, detrás de la reja del nosocomio al menos una veintena de personas esperaba para ingresar. Una fila de quienes habían acudido a cita médica estaba desplegada desde tres horas antes, sin saber que el servicio se detendría.
En noviembre de 2017, el hospital civil permaneció en paro de labores por más de una semana para exigir la entrega de medicamentos, insumos equipamiento, y uniformes. La acción, afectó a miles de personas.
