La titular de la Secretaría de Salud de Michoacán, Diana Celia Carpio Ríos, señaló que la enfermera que sustrajo vacunas contra COVID-19 para aplicarla a sus familiares no será denunciada ante las autoridades ministeriales, pero sí fue cesada de su institución de salud.
“No tenemos qué hacer ninguna denuncia porque es una trabajadora, el tema se hace ante el área jurídica”, aclaró la funcionaria.
Carpio Ríos dijo que se trató de un acto de total irresponsabilidad porque puede poner en riesgo la eficacia del biológico y además no se permite usarlo fuera de los módulos legalmente establecidos para cumplir con los protocolos sanitarios.
“Es un acto total de irresponsabilidad y es como si se robara un medicamento del hospital. La persona que permite que se la pongan fuera, también es todo un tema”, expuso.
Respecto a si se emprenderá alguna acción legal en contra de la enfermera indicó:
“Lo veo poco probable, porque me parece que lo que tenemos que evitar es que los trabajadores tengan estos hábitos”.
Cabe recordar que existe un video difundido en las redes sociales donde se observa a una persona siendo inyectada en un domicilio particular. Posteriormente se muestra una conversación de texto donde la beneficiaria afirma que estas sustracciones son comunes de trabajadores del sector salud para beneficiar a sus familiares e incluso hace alusión a un presunto caso en el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Indicó: “Lo que está en la red social no le puedo atribuir la veracidad de si fue o no fue, puede ser algo construido. Lo que sí tengo certeza es de la foto de la persona poniendo la vacuna, que además identificamos que es veraz. Se entrevistó y hubo una declaración. Esto es distinto. Lo que necesitamos es hacer esto: si la gente denuncia y tenemos evidencia, tomar decisiones. De otra forma, caminas sobre algo que no está seguro”.
Asimismo, el pasado miércoles la Secretaría de Salud de Michoacán dio a conocer el cese de la enfermera y el tema fue comentdo por el gobernador Silvano Aureoles Conejo.

