El sobrecupo que vendría al finalizar el paro en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña Doctor Guillermo Zárate Mijangos, no se ha presentado.
En los primeros 22 días desde que se reinició el servicio, el record diario no se ha disparado. Todo ha funcionado dentro de los indicadores normales.
Al día se han vuelto a ofrecer cien consultas externas. Las cirugías promedio no rebasan las cinco. Hasta ayer permanecían hospitalizados 51 menores y todavía estaban libres 9 de las 60 camas de las que dispone ese hospital, ubicado en San Bartolo Coyotepec.
Conocer el impacto real de los 38 días de paro, que redujo a la mitad la operatividad del nosocomio, podría ocurrir hasta el cierre de año, sobre todo en lo que a operaciones diferidas se refiere.
“Vamos paso a paso, de manera normal, como se venía trabajando. Todas las áreas están funcionando”, aseguró en entrevista la directora de ese hospital pediátrico, Rocío Arias Cruz, quien reconoció que para lograr operar al cien por ciento está pendiente de que se le dé mantenimiento a unos equipos médicos.
“Eso retrasa un poco recibir a pacientes”, reconoció, pero rechazó que en alguno de estos 22 días se haya registrado sobrecupo derivada de la inactividad que durante 38 días tuvo la consulta externa.
La falta de medicamentos e insumos propició que el 8 de junio pasado personal del único hospital especializado en pediatría redujera al 50 por ciento su actividad, aceptando atender únicamente a 30 pacientes en tres de sus áreas: oncología, urgencias e infectología.
Fue necesario que se garantizara el 90 por ciento de abasto en medicamentos para que el pasado 7 de agosto el paro terminara. Para evitar desabasto está en puerta una compra de insumos y medicamentos. La licitación podría emitirse en una o dos semanas.
Mientras eso ocurre, se realizan obras de mejora, con la impermeabilización de todo el edificio y rehabilitación de todas las áreas donde se registraron deterioros precisamente por la humedad. La inversión asciende a tres millones de pesos.
