Margarita, va a cumplir en dos meses 17 años, pero está a punto de ser madre; ella no gozará de una vida común como cualquier otra adolescente, por el contrario, se prepara para que a su bebé no le falte nada.
Del padre de su hijo no habla o no quiere hablar, “yo soy sola y voy a sacar adelante al bebé con la ayuda de mi mamá y hermanos”, dice y evade otra pregunta sobre él.
Explica que quedó embarazada, por una mala jugada del destino, pero por fortuna su familia no la rechazó y la ha apoyado en todo.
Para no incomodarla se cuestiona si el padre es mayor que ella y. aunque no responde con palabras, sus gestos y movimiento de la cara refieren que sí.
Para ella, un hijo es una bendición, aunque le hubiera gustado terminar la secundaria e inscribirse en la preparatoria, quizás cursar una carrera, pero por ahora, sus expectativas se basan en salir adelante. “Sí, me hubiera gustado mucho estudiar, pero ya que no se pudo”, y emite una sonrisa forzada.
Originaria del estado de Chiapas, emigró con su madre y hermanas a Oaxaca, se instaló en una comunidad del Valle Eteco y se mantienen de un negocio de ropa típica traída del vecino estado.
La migración interna
Dice que la vida ahí no era nada fácil, así que decidieron buscar suerte en otro lugar, hicieron maletas y se aventuraron en el vecino estado, “llegamos aquí y hemos encontrado un lugar dónde estar, también está difícil, pero hay la llevamos”.
De tez morena, ojos claros y cabello risado, Mago encoge los hombros y acepta no saber qué le espera una vez del alumbramiento de su hijo, “me da un poco de miedo porque uno no está preparado, hay días que me pongo a pensar ¿cómo le voy a dar de comer, bañar o cambiar?, es algo difícil”.
Mago, como le gusta que la llamen, muestra cansancio, ya no se acomoda tan fácilmente en una silla, últimamente le cuesta dormir cómoda por el volumen de su vientre. En pocos días dará a luz y, con ello dará comienzo a una nueva etapa en su vida, una que es una realidad para muchas niñas y adolescentes
2017: más de dos mil embarazos adolescentes
De acuerdo con cifras de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), a través del programa de Salud Reproductiva, al cierre del 2016 la institución registró nueve mil 700 embarazos en adolescentes de entre 12 y 19 años de edad y cifras preliminares revelan que en lo que va del año se han registrados más dos mil 621 embarazos en ese espectro de edades.
La edad de las adolescentes en esta situación son de 15 años y menos, reportó la Secretaría de Salud de Oaxaca.
El responsable del programa, Jorge Iván Galindo, sostiene que frente a este tema se ofertan a los jóvenes de 12 a 19 años consejería, métodos de planificación familiar, así como pláticas de prevención de enfermedades de transmisión sexual para contribuir en la disminución de los indicadores demográficos en los adolescentes.
Refirió que la Secretaria de Salud ofrece de manera gratuita 13 claves de métodos anticonceptivos, así como talleres en comunicación con las instituciones educativas, ferias de la salud, con el objetivo de sensibilizar a adolescentes y padres de familia sobre sexualidad, la diversidad, así como el acceso a los servicios médicos y la salud reproductiva.
En México, 23% de adolescentes inician su vida sexual entre los 12 y los 19 años. De estos, 15% de los hombres y 33% de las mujeres no utilizaron método anticonceptivo en su primera relación sexual. Por ello ocurren al año 340 mil nacimientos entre mujeres menores de 19 años.
De acuerdo con cifras del INEGI en 1 de cada 5 nacimientos del país, la madre es una mujer menor de 20 años.
Mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México ocupa el primer lugar en incidencia de embarazos adolescentes.
Organismos exigen campañas de prevención efectivas
Por su parte la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (Ddser) exigió al gobierno del estado hacer efectiva la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo Adolescente que permita a las instancias competentes de nivel federal, estatal y municipal cumplir con las pautas para disminuir el embarazo adolescente y no planeado.
Dieron a conocer que el 7.5% de las adolescentes en Oaxaca, entre 12 y 19 años, tiene uno o más hijos.
Mayra Morales señaló que los embarazos a temprana edad en Oaxaca se han asociado a múltiples causas, que incluyen prácticas socioculturales y de reproducción socioeconómica en el medio rural indígena que promueven las uniones y fecundidad a edad temprana.
También manifestó que otra de las causas se debe a que los programas que se cuentan en el caso de la SSO, IMSS, ISSSTE no están siendo efectivos, pues solo en el caso de la dotación de métodos anticonceptivos en clínicas de salud es mínima.
En tanto que, los programas y acciones específicas para la planeación familiar en algunos casos ni siquiera funcionan, principalmente en las comunidades indígenas del estado.
De la misma manera, demandaron mayor presupuesto, ya que una de las limitantes existentes para la operación de los programas, difusión y personal que atienda las oficinas se debe a que no cuentan con el recurso necesario para operar.
Señaló que en Oaxaca, a pesar de que la población de jóvenes es de más de un millón de habitantes, las instituciones como el Instituto de la Juventud de Oaxaca, servicios de salud solo se enfocan a las ciudades más grandes y no ven más allá, olvidando a regiones rurales.
