Isabel y Kevin temieron que cualquiera de los dos o su hijo Sebastián, de apenas diez meses de nacido, pudieran enfermar de COVID-19, pero no sospecharon que durante la contingencia a ella le diagnosticarían leucemia mieloblástica aguda.
Hace un mes, a Isabel le comenzaron a aparecer moretones en las piernas y brazos, sin una razón aparente. Unos primeros estudios de laboratorio permitieron saber, quince días después, sus niveles de glóbulos en la sangre.
El sábado por la noche otra señal llegó en forma de sangrado en las encías de Isabel, primero esporádica y después tan constante que el lunes debió hospitalizarse en una clínica particular.
“El primer problema fue encontrar un hematólogo disponible que la quisiera atender”, recuerda Kevin, la pareja de Isabel. Ambos son jóvenes, ella de 18 años y él apenas dos años mayor.
Después de un aspirado de médula ósea a Isabel le hicieron saber un diagnóstico que la obliga a estar internada al menos un mes en el Hospital General de Zona Número Uno Doctor Demetrio Mayoral Pardo, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde le requirieron sus primeros ocho donadores de sangre.
Sangre, vital para tratar la leucemia
La leucemia es un tipo de cáncer que se origina en la médula ósea, la parte interior más blanda de ciertos huesos que se encargan de producir células sanguíneas, por lo que el tratamiento con derivados de la sangre son fundamental.
La contingencia por la COVID-19 ha tenido también un impacto en los bancos que a través de donadores voluntarios recolectan sangre, aunado a la falta de una cultura de donación.
A través de mensajes y anuncios en las plataformas digitales, entre familiares, amistades y compañeros de trabajo, ayer al Hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social llegaron 25 donantes. Aunque no todos eran aptos para donar, sí consiguieron que ocho donaran sangre ORH+, cinco plaquetas y dos plasma.
Pero esa misma cantidad la requieren de nuevo el próximo miércoles, por lo que han vuelto a concentrar sus esfuerzos en conseguir que otras personas se solidaricen con la situación médica de Isabel y con la sangre, plaquetas o plasma que le donen con el objetivo de ayudarla a superar esta etapa crítica de salud.
