Tiene más de diez años de experiencia como enfermera y en todo ese tiempo, reconoce, no había sentido el temor de estar en la primera línea de fuego contra una enfermedad, como hasta ahora. Expresa que la pandemia por el COVID-19 es algo que nunca se imaginó y no se compara con los momentos más críticos del brote de AH1N1 que también vivió.
Sin embargo, la sensación de miedo no la paraliza, aún cuando sabe que en algún momento el hospital para el que trabaja podría colapsar ante un eventual contagio masivo de la población, como ha ocurrido en otras partes del mundo.
“Como enfermera tengo un compromiso ante la sociedad, ante el pueblo, hacia Oaxaca, de entregar mi trabajo y seguir adelante. Sabemos que vamos a ganar esta batalla, y se le pide a la sociedad, en general, que se quede en casa, que obedezca y guarde la cuarentena, ya que nosotros, a pesar de ser profesionales, también tenemos miedo, tenemos familia. Queremos seguir adelante, sacar esto de la mejor manera”, expresa con la secrecía de su nombre debido a la estigmatización que existe contra el personal médico y de enfermería.
Ella es madre de familia y desde esa posición sus pensamientos están enfocados a extremar todas las medidas preventivas para evitar contagios en ella, su hija y del equipo de trabajo con el que labora. Hasta este momento, a poco más de 10 días de que se recibió al primer paciente de Covid-19 en el hospital de zona Número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), nadie se ha contagiado.
“Está complicado porque sabemos la magnitud de la enfermedad y el grado de contagio, pero también tenemos el conocimiento fundamentado de cómo protegernos y estamos seguros que no nos va a pasar nada. Estamos seguros que saldremos vivos”, asegura.
“Mi hija me dice: ya no regreses al trabajo mamá, diles que gracias y te quedas en casa con nosotros. Y luego ¿de qué vamos a vivir? le contesto. Ya le di recomendaciones para que se queden en casa, aguardar y esperar a que regrese. Este es mi trabajo y estoy segura que regresaré a casa”, refiere.
Así, con más valor que equipo especializado, en medio de la precariedad que envuelve al sistema de salud en el país, el personal de enfermería, hombres y predominantemente mujeres, poco a poco comenzaron a aislarse de su familia para cumplir con su labor como héroes y heroínas sin capa.
