El desabasto de combustible en la región de los Valles Centrales de Oaxaca dejó de ser una posibilidad para convertirse en una realidad. El endurecimiento de los bloqueos de la Sección 22 del magisterio en la planta de distribución de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicada en Santa María El Tule, ha comenzado a generar bajos inventarios, cierres temporales de estaciones de servicio y afectaciones directas para la población.
En entrevista, José Luis Ballesteros Melgar, presidente del Grupo de Empresarios Gasolineros de Oaxaca, rechazó las acusaciones del movimiento magisterial, que señala a los empresarios de especular con los precios y el combustible.
"Lo que está sucediendo es que, al impedir el paso de las pipas de Pemex que abastecen a las estaciones de servicio, se están provocando bajos inventarios y, en algunos casos, ya existe desabasto", afirmó.
Estaciones locales, las más afectadas
Ballesteros Melgar explicó que el sistema de distribución opera de manera distinta para las estaciones locales y las foráneas. Mientras las gasolineras ubicadas fuera de los Valles Centrales pueden recurrir a unidades propias o rentadas para abastecerse desde otras terminales —aunque con mayores costos y tiempos de espera—, las estaciones locales dependen completamente de las llamadas "pipas blancas" de Pemex.
"Existe un grupo de estaciones consideradas locales que dependen al cien por ciento del suministro de las pipas de Pemex. Cuando se bloqueó la entrada y salida de estas unidades por tiempo indefinido, el desabasto comenzó de inmediato", explicó.
Hasta el martes se contabilizaban entre 16 y 18 estaciones de servicio completamente sin combustible, cifra que amenazaba con incrementarse debido a las compras de pánico realizadas por automovilistas.
Aunque durante la madrugada de este miércoles la terminal fue liberada por algunas horas, lo que permitió la salida de varias pipas para reanudar parcialmente el reparto, el magisterio reinstaló el bloqueo alrededor de las 9:00 de la mañana, interrumpiendo nuevamente la distribución.
Pérdidas económicas y afectaciones para la población
Si bien el sector gasolinero aún no ha cuantificado el impacto económico total, debido a que cada empresa enfrenta condiciones distintas, Ballesteros Melgar señaló que las pérdidas operativas son inevitables. Sin embargo, sostuvo que los principales afectados son los ciudadanos.
"Por supuesto que representa una pérdida porque no hay producto para vender, pero donde realmente se refleja el daño es en la sociedad. Nosotros estamos fuera de la solución; la respuesta está en el ámbito federal", expresó.
Respecto a los riesgos de mantener las pipas detenidas, el dirigente descartó un peligro mayor, al asegurar que el personal de Pemex cuenta con protocolos de seguridad y capacitación para este tipo de situaciones. No obstante, advirtió que el verdadero riesgo es que el desabasto continúe extendiéndose.
Finalmente, el Grupo de Empresarios Gasolineros de Oaxaca hizo un llamado a la Sección 22 para reconsiderar los bloqueos y permitir la reanudación del suministro, al considerar que la interrupción del abastecimiento está afectando la movilidad, la actividad económica y la vida cotidiana de miles de oaxaqueños.
