En un momento de bancarrota y profunda crisis que repercute en la calidad de la atención en las unidades médicas, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció ayer su decisión de retirar el control del sistema de salud a los estados.
Desecho, fraccionado, sin médicos ni medicamentos suficientes y con trabajadores eventuales que hasta por 20 años han esperado su regularización, es lo que obliga al nuevo gobierno a empezar la federalización del sistema de salud en ocho estados del sureste del país, incluido Oaxaca.
A éstos se espera destinar un fondo especial de 25 mil millones de pesos y los primeros pasos empiezan hoy con la firma de un convenio con los gobernadores de Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
La noticia les viene bien
“Es una buena noticia”, aseguró el titular de los Servicios de Salud a Oaxaca (SSO), Donato Casas Escamilla, quien este viernes acompaña al gobernador Alejandro Murat a la firma de convenio con Andrés Manuel López Obrador para la instauración de un nuevo sistema de salud que se concretará en dos años.
Recordó que apenas el miércoles en su comparecencia ante la Comisión de Salud de la 64 Legislatura local expuso la situación de los Servicios de Salud de Oaxaca que arrastran un déficit de 4 mil 600 millones de pesos.
“El gobernador y su servidor estaremos pendientes de los pasos siguientes para apoyar la federalización de los servicios de salud, estamos de acuerdo porque esa parte estará a favor de los ciudadanos y la población oaxaqueña”, aseguró en entrevista.
Para que el Gobierno Federal asuma el control del pago de recursos humanos “va a tener que mandar un plan directamente a la Secretaría, porque no sólo sería la nómina, sino el abasto de medicamentos y algunas otras cosas”.
Carencia fundamenta decisión
En la conferencia matutina de ayer el presidente López Obrador destacó la carencia de medicamentos, insumos y equipo médico, a pesar de que existe un presupuesto anual de 90 mil millones de pesos.
Consideró que por desgracia “está peor el sistema de salud que el educativo”, pero por cuestiones ideológicas se propuso derogar la reforma educativa “porque está en la agenda de las reformas estructurales” impuesta por la política neoliberal.
Se espera que a la firma de convenio a realizarse en Mérida, Yucatán, asistan dirigentes de trabajadores del sector salud. El compromiso es que cada seis meses se incorporen ocho nuevos estados hasta completar los 32 que conforman el país.
