El Gobierno de México publicó este lunes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto que prohíbe el cultivo de maíz transgénico en el país, protegiendo las variedades nativas de este grano originario. La reforma, impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, modifica los artículos 4° y 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y entrará en vigor a partir de este martes 18 de marzo.
La publicación del decreto ocurre tras la firma de la mandataria y luego de que en su conferencia matutina reiterara que el objetivo principal es garantizar la biodiversidad, la soberanía alimentaria y la salud de los mexicanos.
En el Artículo 4° se establece que el cultivo de maíz en el territorio nacional debe ser libre de modificaciones genéticas que superen las barreras naturales de la reproducción, como es el caso de las técnicas transgénicas. Además, cualquier otro uso del maíz genéticamente modificado deberá ser evaluado conforme a las disposiciones legales para asegurar que no represente amenazas para la bioseguridad, la salud y el patrimonio biocultural de México y su población.
Asimismo, se señala que debe priorizarse la protección de la biodiversidad y la soberanía alimentaria, promoviendo un manejo agroecológico que fomente la investigación científica-humanística, la innovación y los conocimientos tradicionales.
En cuanto al Artículo 27, se precisa que el Estado Mexicano promoverá el desarrollo rural, cultural, económico y de salud, con el objetivo de generar empleo y garantizar el bienestar de la población campesina. También se fomentará la actividad agropecuaria y forestal, así como los cultivos tradicionales con semillas nativas, destacando el sistema milpa, siempre libres de maíz genéticamente modificado.
Contexto de la reforma
El pasado 5 de marzo, el Congreso de México aprobó esta reforma constitucional tras una propuesta presentada por Claudia Sheinbaum, luego de que en diciembre de 2024, México perdiera una disputa comercial ante Estados Unidos en el marco del tratado comercial T-MEC, que mantiene junto con ese país y Canadá.
La controversia fue resultado de una norma adoptada por el exmandatario Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), la cual restringía las importaciones de maíz transgénico. Posteriormente, un panel de resolución falló a favor de Estados Unidos, y el gobierno de Sheinbaum dejó sin efecto dicha norma.
La nueva reforma no alude a las importaciones, sino que establece que el cultivo de maíz dentro de México debe ser libre de modificaciones genéticas realizadas mediante técnicas de biotecnología moderna, aunque permite la siembra de granos mejorados mediante métodos tradicionales.
Cualquier uso del maíz genéticamente modificado deberá ser evaluado para evitar riesgos para la bioseguridad y la salud.
