La voz de Gersaín, que sufre la metamorfosis entre la niñez y la adolescencia, se deja escuchar dentro de uno de los salones de la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes (DEMA), para decir que está arrepentido del delito que cometió.
Reconoció que él cometió el delito que se le imputa en la agencia de Pueblo Nuevo, “hasta ahora no sé porque lo hice, en ese momento no pensaba en nada, no sabía lo que hacía, y sobre todo, que iba a tener consecuencias”
A sus 15 años, lleva 10 meses tras las rejas. “Cuando llegué estaba sacado de onda, pero ahora estoy más tranquilo, sé que estaré otros dos años”.
A pesar de su suerte, Gersaín tiene sueños: tener su propia familia, su casa, vehículo, “cuando salga de aquí me pienso ir a la Ciudad de México para hacer realidad mis metas, voy a trabajar arduamente para lograrlo, también a estudiar por que yo no estudiaba allá afuera, a veces trabajaba”.
Los jóvenes comparten sus conocimientos con los demás, en este caso, a elaborar hamacas.
Estudia para terminar la primaria
La razón por la que no estudiaba era porque de manera constante reprobaba las materias, “aquí estoy estudiando el cuarto de primaria y cuando tengo tiempo practicó el basquetbol. Trabajo en el taller de electricidad, así como me dedico a las hortalizas que tenemos aquí, ya que sembramos betabel, lechuga, brócoli, rábanos, chile habanero, lo que cosechamos aquí se vende”.
Cada mes reciben un pago por dicho trabajo, lo cual lo invierte en adquirir material para hacer pulseras y hamacas, “compró hilo para las pulseras y para hamacas, y también para darme un gusto como comprarme un helado”.
Su padre lo visita cada 15 días, en cambio su madre cada dos o tres meses, por lo que, no se siente solo.
Aconsejó a los jóvenes de su edad, que le echen ganas, “estudien, haganle caso a sus padres, no hagan cosas malas como tomar alcohol, fumar o drogarse, siempre busquen allegarse de personas positivas, de buenos amigos”.
Uno de los anhelos de este joven es tener una casa propia, la cual no se la pudieron brindar sus padres, “siempre estábamos en casa de mis abuelos u otros lugares, donde había mucho ruido y yo buscaba estar tranquilo, en silencio”.
Gersaín se encontraba en el lugar equivocado y a la hora equivocada.
La ley
De acuerdo con la Ley de Justicia para Adolescentes del Distrito Federal, se entiende por menores a las personas cuyas edades se encuentran comprendidas entre los 12 años cumplidos y los 18 menos un día.
Empero, la ley no menciona a los niños asesinos, de menos de 12 años. Ya no caben en las leyes civiles, ni tampoco en las penales, pero tienen un lugar en el país.
La diferencia
Joel Couder Chávez, titular del DEMA, explicó que existe una diferencia entre lo que es esta institución a lo que antes era el Consejo de Tutela, “esta es que anteriormente la ley que salvaguardaba lo del Consejo de Tutela, donde llegaban niños, adolescentes que no necesariamente habían cometido un delito, podía ser que la policía los levantaba porque estaban ingiriendo bebidas alcohólica, haciendo disturbios, molestando a alguien, lo traían y el consejo se reunía y de acuerdo a la falta que cometía, se quedaban uno, dos o tres meses”.
En la actualidad solamente se reciben a adolescentes, a partir de los 14 años de edad, que hayan cometido un delito que se considera como grave, siempre y cuando lleven un proceso, que es que se finque la responsabilidad; “todos los adolescentes que tenemos, están bajo responsabilidad de los juzgados, entonces, aquí no puede venir ningún padre de familia como antes que dejaba a su hijo para que lo eduquen”.
Los ejes de reinserción
Aseguró que en el DEMA se tratan los cinco ejes de la reinserción de los jóvenes:educación, salud, deporte, preparación para el trabajo, trabajo, “este último para que ellos aprendan un oficio, como por ejemplo: manualidades, carpintería, panadería y repostería, electricidad, electrónica, hortalizas y crianza de gallinas ponedoras”.
Los niños y jóvenes tienen que escoger un taller al cual deben de acudir, independientemente que tienen que continuar sus estudios y practicar deportes.
Los jóvenes solamente pueden estar cinco años en el DEMA, después de compurgar su sentencia, salen libres, donde la actual ley señala que salen sin antecedentes penales.
“Los jóvenes se reinsertan a la sociedad, por lo que no deben de pasar más de cinco años, entonces, una de las misiones principales del DEMA, es proporcionarles herramientas para que ellos, cuando regresen a la misma, tengan conocimientos para que puedan desarrollarse”, dijo.
Alfonso Quiroz Cuarón, reconocido como el padre de la criminología moderna en México, argumentaba que las cárceles mexicanas, incluidos los centro de reclusión para menores delincuentes, son propias de una país que castiga a la pobreza y el robo por hambre y fomenta la inequidad para que el que nada tiene, y la “ manga ancha” para los opulentos, la hipócrita conmiseración por los miserables.
“La justicia, decía, fomenta rencores y los rencores, venganza...Y la venganza no tiene límites”.
Así, con un nuevo modelo de justicia para niños que carecen de todo, se pretende brindarles una nueva oportunidad, para que en un futuro, sean útiles a la sociedad, con las herramientas y los conocimientos necesarios para ello.
Delitos:
*Robo con violencia*Lesiones que vayan más allá de seis meses la curación*Homicidio29
Varones3
Féminas


