Christopher Bernard Wilder también conocido como Christopher Wilder, fue un asesino en serie y asesino itinerante estadounidense nacido en Australia. Secuestró y agredió sexualmente al menos a doce mujeres y adolescentes, matando al menos a ocho de ellas, durante un recorrido de casi dos meses a través de los Estados Unidos en 1984.
Su serie de asesinatos comenzó en Florida en febrero de 1984, y continuó a través del resto de EE. UU. antes de ser asesinado durante un forcejeo con la policía de Nuevo Hampshire el 13 de abril de 1984.
Se ganó el apodo "el asesino de la reina de belleza" a consecuencia de sus crímenes.
Christopher Wilder nació el 13 de marzo de 1945 en Sídney (Australia). Hijo de un oficial de la marina de los Estados Unidos y de una australiana, estuvo cerca de morir durante su nacimiento. A los dos años estuvo de nuevo cerca de morir al caer a una piscina. Su infancia fue tranquila hasta su primera agresión conocida; fue arrestado a los 17 años con un grupo de amigos por violar a una adolescente en una playa de Sídney.
Se declaró culpable y fue encerrado un año, en el cual recibió terapia de electrochoque. El resultado no fue el esperado por las autoridades, ya que a partir de entonces se exacerbaron las tendencias violentas de Wilder.
Se conoce que había casi memorizado el texto de la novela de 1963
El coleccionista de John Fowles, en la que un hombre mantiene a una mujer en su sótano retenida en contra de su voluntad hasta que ella muere. Después de su muerte, una copia de la novela fue encontrada entre sus pertenencias. Con la idea de compartir sus sueños, Wilder se casó a los 23 años.
Sin embargo, el matrimonio duró sólo ocho días, tiempo suficiente para que su pareja se diera cuenta de que el individuo tenía un lado oscuro que se materializaba a través de violaciones, como la que sufrió una enfermera, amiga de su fugaz esposa.
En 1970 dejó atrás su pasado en Australia y viajó a Estados Unidos, asentándose en Boyton Beach (Florida). Tras colocarse en una empresa constructora como contratista, Wilder hizo una fortuna considerable tras adquirir unas propiedades. Comenzó a participar como piloto en carreras automovilísticas, obteniendo un respetable 17.º puesto en el Gran Premio de Miami, y a practicar la fotografía. Tras esta apariencia de éxito en los negocios, sin embargo, vivía una doble vida. Wilder entró y salió de los juzgados, afrontando diversos cargos relacionados con su conducta sexual.
En 1974, Wilder prometió a una mujer joven de Boca Ratón un contrato de modelo, la atrajo a su camión para una sesión fotográfica y la violó. Actuaría de una manera similar en su cadena de violaciones y asesinatos de 1984. Normalmente, atraía a sus posibles víctimas, adolescentes o mujeres jóvenes que buscaban entrar en el mundo del modelaje, con falsas promesas de sesiones fotográficas que les darían la opción de obtener un contrato.
En 1980, una estudiante lo acusó de haberla drogado para abusar de ella, pero él manifestó que no la había forzado y quedó libre tras pagar una fianza. Pese a sus numerosos arrestos, no llegó a ser encarcelado por ninguno de estos supuestos delitos.
Serie de asesinatos
El primer asesinato atribuido a Wilder fue el de Rosario González (20 años), una aspirante a modelo de origen cubano. Fue vista por última vez el 26 de febrero de 1984 en el Gran Premio de Miami, donde ella estaba empleada ofreciendo muestras de una compañía farmacéutica y donde Wilder estaba corriendo en la clase IMSA GTU en un Porsche 911.
En los primeros días de marzo de 1984, la profesora y antigua modelo Elizabeth Kenyon (23 años), finalista del certamen Miss Florida, visitó a sus padres, quienes vivían muy cerca de su residencia de Coral Gables (Florida).
Les contó que ocasionalmente salía a cenar con algunos amigos, entre ellos uno que le había pedido matrimonio, aunque la diferencia de edad (él era mayor que ella) le impidió aceptar la propuesta. El padre de Elizabeth vio varios moretones en brazos y piernas de su hija la noche en que fue de visita.
Días después, el 5 de marzo, la joven desapareció tras dejar su trabajo en un instituto. La policía no puso mucho interés en la desaparición de Elizabeth, pues era común que las chicas reportadas bajo esa circunstancia se fugaran sin avisar. El señor Kenyon sabía que su hija no haría una cosa así, por lo que contrató a un investigador privado. Al visitar a Christopher, éste dijo que llevaba más de un mes sin ver a Elizabeth.
El investigador no se conformó con la versión, días después entrevistó a unos testigos a los que mostró una foto de Wilder, le reconocieron como el hombre que acompañaba a Elizabeth el día 5 de marzo.
La policía le consideró sospechoso, también dado su historial, y acudió a su vivienda, pero Wilder ya no se encontraba allí al haberse fugado. Kenyon no volvió a ser vista después del 5 de marzo. Los restos de Rosario González y Elizabeth Kenyon nunca fueron encontrados.
El 15 de marzo, Wilder se dio a la fuga después de sacar 50.000 dólares de sus cuentas. Su farra de asesinatos prosiguió en Satellite Beach (Florida), donde fue visto el 18 de marzo. Theresa Wait Ferguson, una aspirante a modelo de 21 años, desapareció en Merritt Island. Su cuerpo fue hallado en Haines City tres días después.
Según las pruebas forenses, Wilder la asesinó. Su siguiente víctima fue Linda Grover, una mujer de 19 años a la que encontró en un centro comercial de Tallahassee; el 20 de marzo ella rechazó su ofrecimiento de posar para una agencia de modelos, por lo que entonces él la asaltó, maniató e introdujo en el maletero de su vehículo, conduciendo hasta Bainbridge (Georgia).
Esa noche, en la habitación de un motel, la asaltó sexualmente, cerró sus ojos usando pegamento y la torturó aplicándole cables de cobre en los pies y haciendo pasar una corriente eléctrica a través de ellos. Cuando intentó escapar, él trató de matarla golpeándola. La joven se encerró en el cuarto de baño y comenzó a gritar.
Los huéspedes y propietarios ignoraron los gritos pidiendo ayuda creyendo que se trataba de un caso de violencia doméstica, pero Wilder escapó en su vehículo llevándose las pertenencias de la mujer consigo. Entonces, ella salió del cuarto de baño para pedir ayuda.
El siguiente día (21 de marzo), Wilder se encontraba en Beaumont, Texas, donde ofreció a Terry Walden (24 años), estudiante de enfermería en la Universidad de Lamar, posar como modelo. Ella rechazó posar y desapareció el 23 de marzo. Wilder transfirió sus placas de matrícula robadas a su Mercury Cougar y dispuso su cuerpo en un canal, donde fue localizado el 26 de marzo.
Ese mismo día, el cuerpo de Suzanne Logan (20 años) fue localizado cerca de Junction City (Kansas). Ella había desaparecido de Oklahoma City el día anterior. Fue violada, torturada y apuñalada hasta morir; los forenses la identificaron usando registros dentales. En una conferencia ofrecida en Oklahoma City, un oficial del FBI afirmó que el secuestro de Logan presentaba similitudes con otros secuestros y asesinatos de mujeres ocurridos en distintos lugares del país, presuntamente cometidos por Christoper Bernard Wilder.
El 4 de abril, Wilder fotografió en un centro comercial de Torrance (California), a una adolescente de 16 años llamada Tina Marie Risico, a la que después secuestró y condujo hasta El Centro, donde la asaltó. Wilder se sorprendió con su atípica reacción y la mantuvo con vida, creyendo que su carácter la hacía manejable y que podría serle de ayuda para atraer a otras posibles víctimas.
Wilder había sido incluido en abril en la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI, podría haber aprovechado la cercanía de la frontera con México para salir de EE. UU., pero no lo hizo por alguna razón que nunca ha sido explicada, él y Risico se dirigieron al noreste. Wilder y Risico pasaron por Prescott (Arizona), Taos, (Nuevo México), Joplin (Misuri) y Chicago.
Muerte
El 13 de abril, Wilder intentó secuestrar a Carol Hilbert, de 19 años, en Beverly (Massachusetts), pero ella consiguió escapar. La descripción del vehículo de Wilder se distribuyó a los agentes de las fuerzas policiales.
Wilder se detuvo en la gasolinera Vic's Getty en la esquina de las calles Main y Bridge en Colebrook (condado de Coös, Nuevo Hampshire); Wilder llegó a la gasolinera con un Pontiac Firebird de 1982, robado a una de sus víctimas, Beth Dodge. El gasolinero, Wayne Delong, contó a la prensa que Wilder le preguntó cómo dirigirse a Canadá antes de que el tiroteo comenzara.
Dos agentes de la policía del estado de Nuevo Hampshire, Leo Jellison y Wayne Fortier, encontraron a Wilder y trataron de arrestarle. El agente Jellison lo sujetó por detrás cuando Wilder fue a recoger del vehículo su arma, una Colt Python .357 Magnum.
Durante el forcejeo, Wilder hizo dos disparos: el primero atravesó el tórax de Jellison, hiriéndolo de gravedad; la segunda bala también alcanzó a Wilder. Ambas balas le perforaron el corazón a Wilder y le provocaron la muerte. Jellison se recuperó tras una operación y pudo volver al servicio. Las autoridades consideraron la muerte de Wilder como accidental, aunque existieron dudas sobre si quiso suicidarse. Tras su muerte, las autoridades reconocieron la dificultad de encontrar a las víctimas desaparecidas.
