A pesar de su importancia religiosa e histórica, personal de los institutos Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca (Inpac) no ha atendido las afectaciones en el templo de San Juan Dios ocasionadas por el terremoto del 23 de junio pasado.
“Y eso que fue la primera catedral de Oaxaca”, dijo el párroco Fernando Cruz Montes.
El presbítero informó que los especialistas de esas dos instituciones solamente han retirado una barda frágil colindante con el Mercado 20 de Noviembre, para sustituirla por una malla.
“Como se cayó una parte el día del temblor, los comerciantes pidieron que se retirara esa barda por el riesgo de venirse abajo por completo. De ahí, no han hecho nada”, señaló.
Sin embargo, explicó que los graves daños presentados en la Casa Parroquial y en la oficina no han recibido alguna atención del personal del INAH y del Inpac.
Hay muchas afectaciones, varias partes se cayeron. Lo demás está de mírame y no me toques. De hecho, ya no se puede vivir ahí”, anotó.
Subrayó que las afectaciones presentadas en el campanario derecho también están sin atención, a pesar de su consideración y magnitud.
Además, mencionó que las grietas en los muros del inmueble tampoco han tenido alguna intervención de los especialistas de esas dos instituciones.
“Existen varias grietas que necesitan ser atendidas”, anotó.
Ante esto, demandó que el INAH y el Inpac se pongan de acuerdo y se organicen para iniciar los trabajos de rehabilitación en el inmueble, por ser el primer templo y la primera catedral de Oaxaca.
“Que ya se dejen de echar la bolita. El INAH dice que ya tiene el presupuesto autorizado, mientras el Inpac que no lo ha recibido. También nos dicen vamos a ir la otra semana, que guardemos la imágenes y que hasta le entreguemos el templo, pero no se hace nada”, terminó.
