Al dar posesión al nuevo vicario general, Armando Fabián Vicente, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos lamentó que la Iglesia Católica no cuenta con sacerdotes para atender las necesidades de los fieles de diferentes parroquias.
“Cuando voy a las comunidades, me dicen ‘mándenos un sacerdote’, ‘necesitamos de la presencia de un sacerdote’, ‘queremos un padre aquí con nosotros’, y les tengo que responder de dónde te mando uno, si no tenemos. Ese es un gran dolor para mí”, asentó.
Expuso que la mayoría de los sacerdotes de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca desarrollan solos su servicio, porque solamente dos o tres parroquias, tienen a dos presbíteros.
“La mayoría tienen un solo sacerdote y a veces, no nada más atienden a la cabecera parroquial, sino a otras 30, 40, 50 y hasta 60 pequeñas comunidades que debe visitar”, anotó.
Por eso, destacó que ha pensado mucho cuando la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca contará con los sacerdotes suficientes para atender a este pueblo con tanta hambre de Dios.
“Ahí, es donde empieza el trabajo de los laicos, colaborando con sus sacerdotes, trabajando en unión, evangelizando, y organizando al pueblo, para salir adelante con él, nunca a sus espaldas o a escondidas”, añadió.
De este modo, agradeció al nuevo vicario general, Armando Fabián Vicente su aceptación para desempeñar el cargo, porque ayudará al gobierno de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca e incluso, algunas veces representará al arzobispo en diferentes espacios y momentos cuando no se encuentre presente.
“El vicario general ayuda a cargar esa cruz que tiene todo obispo, porque no vive una vida llena de dulzura, sufrimos cuando sufren los sacerdotes, cuando sufren las religiosas, cuando sufren los agentes laicos, cuando sufre este pueblo de Dios”, remarcó.
Pidió a Dios llenar de sabiduría, prudencia, docilidad y fidelidad al nuevo vicario general, para que le ayude a desempañar este oficio tan delicado y pueda encontrarse con sus hermanos sacerdotes y junto con ellos, colabore con el arzobispo en esta labor evangelizadora, santificadora y de orientación al pueblo de Dios.
“Mi hermano sacerdote me ayudará y estará ahí, haciendo mucha labor, porque estará haciendo las veces de arzobispo”, recalcó.
El mitrado dijo que el cargo de vicario general no es fácil, ni un privilegio, ni un ascenso, sino un servicio y un compromiso más grande por las responsabilidades asumidas.
“En más trabajo, no es un paso más para llegar al episcopado”, refirió.
El nuevo vicario general
El sacerdote Armando Fabián Vicente, expárroco de Santo Domingo de Guzmán, Ocotlán de Morelos, reemplazará en la vicaría general al presbítero Francisco Reyes Ochoa, expárroco de Nuestra Señora de La Merced.
Fabián Vicente, también ha sido vicario parroquial del Santuario de la Inmaculada Virgen de Juquila.
