El nuevo arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos agradeció a Dios por el inicio de su ministerio episcopal y pidió a los fieles no tener miedo y acercarse a su persona.
Durante la homilía de su primera celebración eucarística en una repleta Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, el pastor de la Iglesia Católica oaxaqueña sostuvo que llega a estas tierras no por méritos suyos sino por la bondad de Dios, para compartir su vida y su experiencia de fe, pero también a aprender “con ustedes a seguir escuchando a Dios”.
De esta manera, llamó a los creyentes católicos no tener miedo y acercarse a su arzobispo y al obispo auxiliar, Gonzalo Alonso Calzada Guerrero, para sentirse más cercanos.
“Yo necesito sentir el amor de mis fieles, que ya lo he experimentado desde el día en que llegué, pero también como su arzobispo, quiero dar ese amor de Dios a ustedes”, asentó.
Quiero –recalcó–, “disfrutar mi ministerio en la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, sin embargo, también quiero que disfruten de lo que Dios puede hacer, a través de mi ministerio, en favor de ustedes”.
Destacó que todos los fieles necesitan vivir completamente la experiencia del amor y no solamente exigir amor, porque Dios invita a amar de verdad.
“Estamos aquí para sentir el amor de Dios a quienes nos rodean, en la casa, en la escuela, en los lugares esparcimiento, en la calle, en los centros de trabajo, en las plazas públicas”, insistió.
Ofreció respeto a los fieles, “sea quien sea”, así como a valorar y mirar su grandeza, porque con su comportamiento demostrará el amor de Dios.
“Amaré, respetaré y valoraré a todos mis hermanos, no les causaré ningún daño”, insistió.
Destacó que Dios espera frutos por ese amor, pero frutos dulces, sabrosos y agradables, pues “no quiere encontrar amarguras”.
“Nuestro Señor nos invita a eso, a unirnos, a amarnos y así dar frutos dulces”, asentó.
Ante esto, encomendó a la Santísima Virgen María su intercesión ante Dios para que conceda la gracia de estar siempre unidos a él y así vivir en amor.
