La presencia tardía de lluvias durante 2018 y las altas temperaturas que se han empezado a sentir durante la segunda mitad de este mes de febrero encienden los focos de alarma en el municipio de San Agustín Etla, desde donde, de manera permanente, el agua realiza una travesía de 14 kilómetros para ayudar a abastecer a la ciudad de Oaxaca y nueve municipios conurbados a la capital.
El aforo promedio de agua que llega a la capital oaxaqueña es de 200 litros por segundo, pero, de acuerdo con el presidente de Bienes Comunales de San Agustín, Erick Pérez Ruiz, cuando es temporada de lluvia puede aumentar a 250 litros por segundo y, en época de estiaje como ahora, disminuir a cien litros por segundo del agua que es enviada al cárcamo capitalino para su distribución a los usuario del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (Sapao)
Las altas temperaturas que empiezan a sentirse en pleno invierno, un mes antes del arribo de la primavera, que esta vez arribará el miércoles miércoles 20 de marzo de 2019, es interpretado como un anuncio de la sequía extrema que se padecerá este año. Para abril y mayo próximos el aforo puede disminuir hasta a 80 litros por segundo, apenas el 40 por ciento de la capacidad promedio del principal abastecedor de agua a la capital oaxaqueña.
Por casi cien años San Agustín Etla, municipio situado 18 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, provee de agua a la capital de Oaxaca, gracias a los manantiales que alimentan al Río Grande, pero sobre todo, por la riqueza de sus 4 mil hectáreas de bosque de pino y encino que permiten recargar los acuíferos y que nutren a los canales los cuales llevan el líquido a las tuberías que lo conducen a la capital.
A pesar de ese trabajo de conservación que los habitantes llevan a cabo en esta comunidad, los efectos del cambio climático se resienten y recrudecen cada año con la consecuente disminución de la generación de agua.
Crudo estiaje
Los lugareños de San Agustín Etla explican que durante 2018 las lluvias no llegaron en junio, como se esperaban, sino hasta agosto. En ese mes el volmen de agua que enviaban a la ciudad de Oaxaca era de 100 litros por segundo, 30 litros arriba de lo que surten actualmente y 50 litros debajo de la estimación para abril y mayo.
“Históricamente el estiaje se superaba en junio con la temporada de lluvias, pero 2018 fue un año atípico”, recuerda Pérez Ruiz, quien de alguna manera ruega que en dos meses, en abril, puedan presentarse algunas lluvias que permitan recargar los mantos freáticos de la población situada al poniente del municipio de Oaxaca de Juárez.
De no presentarse lluvias, los efectos negativos los resentirán quienes viven en la ciudad de Oaxaca en medio de una temporada de estiaje que el calor empieza a recrudecer.
