Sobre López Alavés las calles muestran algunos indicios de la furia con la que bajó el río San Felipe la noche del sábado 23 de septiembre.
Montículos de lodo y el olor que arrastra la amenaza quedaron estampados en la calle con el desborde del afluente, aunque en esta ocasión no dejó daños.
“Afortunadamente el río no tiró bardas como la vez pasada pero como se juntaron las confluencias de los dos río, el río Blanco y el San Felipe. En donde está el puente de la cascada ahí se rebasó. no inundó como otras veces, aunque estuvo terrible, amenazante”, señala Porfirio Alonso, integrante del comité de colonos de la Cascada y dueño de una de las viviendas más afectadas durante las lluvias del 2013 que causaron tragedia en el lugar.
Debido a los daños que el desbordamiento del río ha ocasionado en años atrás, en plena lluvia algunas personas sacaron algunas de sus pertenencias en los negocios ubicados en el margen del río.
Aún cuando el pasado junio lograron recuperar el predio de la presa Rompepicos que el particular César Espinoza Adame se había apoderado, los colonos continúan en la batalla por pedir obras complementarias que mitiguen aún más los riesgos.
En este sentido solicitaron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dar mayor capacidad de volumen escarbando cuatro metros más en la presa para pasar de siete a nueve metros de profundidad, la cual -de acuerdo con Porfirio Alonso- es la capacidad original.
“Si la presa hubiera estado llena de escombro como estaba, esto hubiera sido una catástrofe. Bendito sea Dios que la presa funcionó, detuvo mucha agua y la fue dejando poco a poco”, expuso.
Por su parte, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó que el comportamiento de la presa fue óptimo ya que contuvo la avenida extraordinaria provocada por las lluvias.
La dependencia descartó que la precipitación registrada este sábado haya superado los valores históricos. En esta ocasión -puntualizó la Conagua- la precipitación fue de 52 litros por metro cuadrado.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) precisó que continuarán las lluvias debido a la presencia de una zona de inestabilidad en el Pacífico con 30 por ciento de potencial ciclónico.
El pronóstico son tormentas muy fuertes con puntuales intensas (75 a 150 mm) en Sinaloa, Oaxaca y Chiapas.
