PUERTO ESCONDIDO, Oaxaca.- Integrado por 14 socios, los más jóvenes rondan los 22 años, la cooperativa Tintoreros Mixtecos y Amigos del Caracol Púrpura de Pinotepa de Don Luis, promueven cada temporada vacacional actividades educativas para impulsar la conservación de este molusco, ya que observan que ha disminuido su población por causa directa o indirecta de la actividad humana.
Rafael Avendaño, uno de sus integrantes, refirió que últimamente se extrae como alimento; por ello, han impulsado distintas campañas para incidir en la disminución de su consumo, así también del molusco "Lengua de perro”, alimento principal del caracol púrpura pansa, que también escasea en la Costa.
El tintorero indicó que antes teñían de 12 a 15 madejas de 200 gramos cada una, pero actualmente la cantidad descendió a tres madejas por persona.
Del caracol púrpura pansa extraen un cotizado tinte utilizando una técnica ancestral que el presidente de grupo, Mauro Habacuc Avendaño, define como “ordeñar al caracol”. Explica que sin causar la muerte del animal, extraen el pigmento con el que empapan hilos de algodón que al secarse al sol tornan de blanco, amarillo, verde, hasta quedar granate. Para esta comunidad, el color púrpura simboliza fertilidad y la pureza de la mujer mixteca.
Don Mauro explicó que se inició en este oficio a los 15 años de edad, cuando se trasladaban a pie hasta Puerto Angel, en Pochutla y el trayecto les tomaba ocho días. Era el año 1956 cuando este molusco se conseguía por racimos en distintos puntos de la Costa, sin embargo, disminuyó en un 50 por ciento para 1983, en Huatulco, donde actualmente este grupo cuenta con un permiso oficial para su extracción en un área del parque nacional, entre los meses de octubre y marzo.
El tintorero recordó que esta disminución ocurrió cuando un equipo japonés llamado Púrpura Imperial, recibió un permiso oficial para extraer este molusco, extinto en su país de origen.
“No tenían la técnica que nosotros teníamos, lo único que hacemos es ordeñar el caracol y lo devolvemos, no lo matamos; esa gente no lo sabía hacer, lo mataban, por eso bajó, casi quedó la mitad de lo que había; nosotros hicimos una denuncia y llegó a manos de la antropóloga Marta Turok, quien era directora de Culturas Populares en México; mandó a unos biólogos y les enseñamos nuestro trabajo”.
Según los Amigos del Caracol Púrpura, este tinte natural resulta valioso entre los conocedores, pues no precisa un elemento extra para fijar su color y para ellos forma parte de su identidad cultural, así como de la cultura artística de Oaxaca; sin embargo, recalcan que su principal actividad económica es el grabado de jícaras.
