La Unidad Estatal de Protección Civil de Oaxaca tiene nulo control, presencia y conocimiento de actividades de los 153 municipios que se rigen por partidos políticos y los 417 que se rigen por usos y costumbres están en total abandono, señala un análisis del técnico en la gestión integral de riesgos por la Cenapred, Cuauhtémoc Medina Juárez.
El funcionario destacó que, de acuerdo al diagnóstico y resultado del Atlas de Riesgo elaborado por el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el poniente de la ciudad de Oaxaca. junto con el Centro Histórico son las zonas más susceptible de sufrir afectaciones graves por un temblor de hasta 6 y 7 grados, "y la mayoría de los oaxaqueños no lo saben".
En ese mismo perfil se identifica como vulnerable la región del Istmo de Tehuantepec y la zona de la Costa principalmente en inmediaciones de Pinotepa Nacional, en donde este año se reportaron el mayor número de movimientos telúricos de alta intensidad, sin dejar de tomar en cuenta al resto del estado.
Riesgo de ciclones
En el Atlas de vulnerabilidad hídrica ante el cambio climático, advierten que los estados más pobres del país, Chiapas, Veracruz, Oaxaca y Guerrero, así como Quintana Roo son los más vulnerables. Hay 18 municipios de mayor riesgo en esos estados.
Por su ubicación de esas zonas de manera natural están en riesgo por ciclones, además de que hay vulnerabilidad social y natural.
"El Estado de Oaxaca no está exento de vivir los efectos de los fenómenos perturbadores, porque no se han tomado medidas necesarias para crear planes y programas, fomentar, difundir y capacitar a la población en materia de protección civil", destaca el análisis.
Oaxaca de Juárez es considerada como patrimonio cultural de la humanidad y una ciudad ciento por ciento turística, por lo que deben adoptarse medidas preventivas, asegura.
"Cada día se realizan más obras en la capital del estado, se hace una explotación irracional de los recursos naturales en el resto del estado, se contamina el medio ambiente por deforestación, por aserraderos y por los cultivos ocasionales, se contaminan los ríos y afluentes, ante la omisión de las autoridades", concluye el documento.
