CIUDAD DE MÉXICO.- El operativo para detener en Sinaloa al hijo de Joaquín "El Chapó" Guzmán fue fallido, deficiente, lento e improvisado, reconocieron el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, y el Secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval.
De acuerdo con el General, personal de la Policía Ministerial Militar y de la División Antidrogas de la extinta Policía Federal, hoy Guardia Nacional --grupo responsable del operativo contra Ovidio Guzmán López--, actuó de manera precipitada.
Por ello, las autoridades se vieron rebasadas por acciones simultáneas ocurridas la tarde del jueves en Culiacán, Sinaloa, donde quedó evidenciado el poder de fuego y la capacidad de organización del Cártel de Sinaloa para evitar las capturas de sus mandos.
"Este personal, en un afán de obtener resultados positivos actuó de manera precipitada con deficiente planeación, así como falta de previsión sobre las consecuencias de la intervención, omitiendo además obtener el consenso de sus mandos superiores; consecuentemente, el gabinete de seguridad no fue advertido de las acciones que realizaron", reconoció el mando castrense en conferencia en Sinaloa.
De acuerdo con el titular de la Sedena, para la captura del presunto narcotraficante se estableció una operación sin calcular el tiempo que tardaría la obtención de la orden de cateo.
Mientras la esperaban, continuó, los elementos participantes fueron agredidos, configurándose la flagrancia en uso de armas de fuego, lo que desató una acción directa al interior del domicilio donde se ubicaba Guzmán López.
"Al no calcular el tiempo que tardaría en recibir la autorización para la revisión del inmueble y aseguramiento del delincuente, se desestimó el poder de convocatoria y la capacidad de respuesta de la organización delictiva para evitar el aseguramiento de Ovidio Guzmán López", aceptó el General.
A esa cadena de errores se sumó un presunto acto corruptor del juzgado que no libró la orden de cateo con celeridad.
"En la planeación de papel se estimaba que podría conseguirse prontamente una orden de aprehensión; sin embargo, no se logró en el tiempo establecido en el proceso de planeación. Esto tampoco nos lleva a hablar de un sistema fallido, pero si nos lleva a hablar de que todo el aparato de administración, procuración de justicia ha sido históricamente deficiente y corrupto, y no podemos negarlo. Y frente a esa realidad nos estamos enfrentando", lanzó por su parte Durazo.
