Vastas zonas del sureste de Estados Unidos estaban gravemente inundadas el lunes después del paso del huracán Florence, que causó la muerte de al menos 23 personas y daños estimados en miles de millones de dólares.
Degradado a depresión tropical, Florence "sigue produciendo fuertes lluvias", con "inundaciones catastróficas" en Carolina del Norte y del Sur y posibles "inundaciones repentinas" en Delaware, Maryland y Pensilvania, dijo el Centro Nacional de Huracanes (NHC) en su último boletín de las 21H00 GMT.
Rescatistas filipinos intentaban encontrar a decenas de desaparecidos tras un deslizamiento de tierra provocado por el tifón Mangkhut, que ha dejado al menos 65 muertos en el archipiélago.
También generó destrozos en Hong Kong y obligó a evacuar a millones de personas en el sur de China.
