En las instalaciones de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) se realizó la presentación de la publicación Guía de Monitoreo Preventivo de Centros Penitenciarios para las Organizaciones de la Sociedad Civil, el cual busca combatir la tortura desde la prevención.
"La publicación busca tomar medidas que sirvan para que la tortura nunca llegue a cometerse, para esto, uno de los métodos más efectivos que existen es la supervisión, el ir a hacer visitas a lugares de privación de libertad, esta guía está muy enfocada a Centros Penitenciarios", dijo Ángel María Salvador Ferrer, coordinador del programa de Prevención de la Tortura en Documenta.
Por su parte, Sara Méndez, coordinadora de Código DH, dijo que en Oaxaca no se han hecho diagnósticos de tortura, pues las instituciones están cerradas, sobre todo los penales, "somos un cero a la izquierda en esta tarea".
La tortura está presente en los lugares de detención
"El problema de la tortura es una práctica bastante extendida en todos los lugares de previsión de libertad y luego en todo el largo temporal de la detención, que hay algunos momentos que son especialmente riesgosos a que las personas sufran estos abusos", señaló Salvador Ferrer.
Por lo que argumentó que la guía es una herramienta que inicia desde cero, explicar que significa el monitoreo de los lugares, cuál es la importancia de las organizaciones de la sociedad civil en toda esta labor y cómo pueden hacer para involucrase en estas labores.
"La clásica tortura del maltrato físico y la humillación, se sabe que en los últimos 200 años ha ido desapareciendo y ahora hay unas modalidades que son muchos más enfocadas en el hostigamiento psicológico, como el aislamiento, privación de estímulos y de angustia", subrayó el colaborador de Documenta.
Tortura, tema generalizado en México
En su participación, Juan Rodríguez, visitador general de la DDHPO, aseguró que la tortura es un tema difícil de tratar y de investigar, además recalcó que en México la tortura sigue siendo una práctica generalizada, desde las detenciones hasta en los centros de reclusión.
"Para la Defensoría es un hecho relevante ser sede de estas actividades, sobre todo porque fortalecen la labor institucional en materia de protección, defensa e investigación en caso de violaciones a Derechos Humanos".
