Oaxaca.- El maestro Francisco Toledo está molesto, su expresión en el rostro delata el desagradable momento que pasa, pues fue víctima de la delincuencia en la capital.
De pie de bajo del marco de la puerta principal de su casa, aquella menuda figura - que ha recorrido el andador turístico volando papalotes o montada en bicicleta- se aparece con gran disgusto para ser testigo del robo del medidor de agua de su domicilio ubicado en el Centro Histórico.
La sonrisa sincera que brinda a los peatones y automovilistas que a su paso lo reconocen se borra y transforma en un gesto de coraje al contar sobre el robo ocurrido la madrugada del lunes.
Ataviado en un camisa azul y pantalón gris, el artista plástico de cabellos rebeldes quiere que el hecho se registre.
“¿Es usted reportera, verdad?”, pregunta casi seguro el pintor oaxaqueño con un tono de voz más alto del acostumbrado.
El breve saludo a distancia entre la reportera y el maestro se prolongó al retorno de la comunicóloga.
Mientras frota sus manos, que presentaban marcas de algún trabajo, el artista refiere con tono serio:
“Le interesa el tema de los robos de medidores, mire, me robaron el medidor del agua”; después mueve la cabeza en desaprobación del hecho.
El pintor se cuadra de bajo de aquel marco de madera mientras observa con atención los trabajos de reparación de dos hombres para detener la fuga de agua que corre sobre la calle de Murgía.
Disgustado por el hecho, el maestro se despide y se pierde en el interior de aquella casa reguardada detrás de una enorme barda roja.
Pero el maestro no fue la única víctima, pues este mismo tipo de robo también se registro en el edificio del Instituto de Investigaciones Socialógicas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), ubicado sobre la calle de Murgía, en el Centro Histórico de la capital.
Robo común
Personal de los Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca informó que en promedio cada mes se registran 30 robos de medidores de agua en la capital del estado, lo que ocasiona al usuario gastos en la reparación.
En el año 2014, funcionarios de la dependencia informaron sobre el robo de al menos 10 mil equipos , cifra que para el año siguiente se redijo a cerca de dos mil.
