El pasado 4de marzo, dos taxis del municipio de Zaachila se estacionaron en la primera calle de Bustamente del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca para prestar el servicio de transporte; eran alrededor de las 23:30 cuando los taxistas del municipio capitalino pidieron que se retiraran porque invadían ruta.
Los taxistas foráneos solicitaron el apoyo a sus compañeros y, lo que siguió, fue una riña entre ambos grupos con un saldo de 14 vehículos dañados, relató el presidente del Centro de Agrupaciones de Taxistas y Conexos del Estado de Oaxaca (CATCEO), Rodrigo Mendoza Barranco.
La invasión de rutas en el transporte público, como advirtieron las organizaciones sindicales y de agrupaciones de taxis, escaló en violencia. Hasta ahora, la única solución que han planteado las autoridades del gobierno del estado a través de la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra) sólo está en papeles, asegura el líder de CATCEO.
Concretamente, "se ha exigido la realización de operativos para impedir que otras unidades del transporte circulen por rutas donde carecen de autorización y para detectar los vehículos pirata que prestan el servicio ilegalmente”.
“Todas las soluciones a este problema son de papel, no hay operativos, ni una revisión física”, dijo.
En la ciudad de Oaxaca son mil 344 los taxis autorizados por la Sevitra, es decir, que cuentan con concesión para prestar el servicio; alrededor de 680 de ellos están agremiados a la CATCEO.
Peligrosa invasión de rutas
Sin embargo, desde diciembre de 2016 se agudizó la invasión de rutas por taxis de municipios como Zaachila, Chichicapa, Miahuatlán de Profirio Díaz y de poblaciones pertenecientes a los valles de Etla y Tlacolula; así como de municipios de la Sierra Juárez y de la región Mixe.
A esto se suma la entrega de nuevas concesiones de taxis para municipios como Santa Lucía del Camino, San Sebastián Tutla y Santa Cruz Amilpas, con cromáticas diferentes – azul, verde y rojo - a las plasmadas en la Ley General del Transporte, pero que fueron autorizadas por la Sevitra.
“En diciembre se aprovecharon, es un mes en el que hay trabajo, sienten que les soltaron del mecate. Los permisos a estos taxis azules, verdes y rojos quiza fue de acuerdo a una norma de pintarlos de esos colores, eso cobijado por los titulares de Sevitra.
“Ahorita lo que vemos que bajo el amparo de calcamonías de sindicatos, hacen lo que quieren en nuestra ciudad”, dijo Mendoza Barranco.
La competencia desleal, explicó, se ha resentido en los ingresos de los taxistas. Por la tarde es difícil que encuentren pasaje y muchos concesionarios han decidido parar sus unidades por temor a verse en medio de una riña porque la policía no actúa; en segundo, porque el taxismo ya no es redituable.
“Gasolinazo” pega en 50% de los ingresos
El presidente de CATCEO, Rodrigo Mendoza Barranco, aseguró que el aumento en los combustibles y en los insumos que utilizan para el mantenimiento de sus unidades redujo hasta en un 50 por ciento los ingresos de los taxistas.
Pese a estos incrementos, dijo, las tarifas en el transporte público en la modalidad de taxi se han mantenido. “Esto llega a un descontento de todo mundo”, dijo.
“Muchos dejaron de trabajar sus unidades”, agregó, “señores grandes que antes ocupaban un chofer en apoyo, ahora están regresando a trabajar porque carecen de sustento”.
